Rescatan a tres animales exóticos que una mujer tenía como mascotas

La mujer admitió que los guacamayos que cuidaba en su domicilio merecen tener una nueva oportunidad para vivir en mayor contacto con la naturaleza.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, a través de su Brigada de Control Ambiental (BCA), coordinó el traslado de tres ejemplares de guacamayos que habitaban en un domicilio particular de Zárate. Los animales silvestres ahora tendrán condiciones más propicias, tras haber sido llevados a un santuario entrerriano comprometido con la preservación de la biodiversidad.

Una mujer entregó a la BCA de manera voluntaria un guacamayo azul (Anodorhynchus hyacinthinus), uno rojo (Ara chloropterus) y otro arlequín (de la descendencia de (Ara ararauna y * Ara chloroptera*). A pesar de establecer un vínculo afectivo con ellos, la vecina de Zárate reconoció que por tratarse de animales exóticos tienen necesidades diferentes a las de las mascotas convencionales, como lo son un perro o un gato. La mujer admitió que los guacamayos que cuidaba en su domicilio merecen tener una nueva oportunidad para vivir en mayor contacto con la naturaleza.

Al realizar la entrega voluntaria la señora pidió a la ciudadanía “no fomentar el comercio ilegal de la fauna silvestre”. “Este tipo de animales no son para jugar. Necesitan experimentar lo más cercano a la libertad que ellos puedan tener, ya que son especies exóticas”, añadió.

Si bien la señora consideró en primera instancia reubicarlos en un zoológico, rápidamente lo desestimó para evitar que los animales sufran estrés por estar bajo exposición constante de visitantes. Por ese motivo, convocó para la entrega de los animales a los especialistas de la Dirección de Inspecciones, a cargo de Alejandro Mackielo, dependiente de la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental, cuyo titular es Sergio Federovisky, del Ministerio de Ambiente nacional.

Así, la Brigada de Control Ambiental recibió y trasladó a los tres guacamayos al santuario Tekove Mymba, que en guaraní significa “vida animal”. Dicho establecimiento no está abierto al público para preservar a los animales del estrés y permitirles que vivan de una manera más natural, similar a como lo harían en su estado salvaje. Ahora los ejemplares comienzan a aclimatarse a su nuevo hábitat, con altos estándares de bienestar animal, acondicionado para ellos con calefacción por paneles eléctricos y un sector externo.

Al llegar al lugar, los agentes de la BCA fueron recibidos por personal de la mencionada fundación, ubicada en Colón, Entre Ríos, y comprometida con la preservación del ambiente. En el establecimiento los inspectores, además, supervisaron las instalaciones, constataron el estado del plantel faunístico y corroboraron el cumplimiento del protocolo por COVID-19. Todos los aspectos fiscalizados cumplen con lo requerido por la cartera que conduce el ministro Juan Cabandié.