Tras el desalojo de una pareja en Garín, habló el propietario de la casa

Días atrás, Leandro y Macarena abandonaron su casa con sus dos hijos “por las continuas amenazas de su vecino”. Tras esto, Gustavo Iglesias, dueño del lote, conversó con este medio y explicó su versión de lo sucedido.

En ediciones anteriores de este medio se dio cuenta de un caso en el que una pareja con sus dos hijos fue desalojada de su casa en la localidad de Garín. Según los relatos que trascendieron en los medios nacionales, esta familia abandonó el hogar debido a las amenazas de su vecino, quien decía ser el propietario del lote.

A raíz de esta situación, desde Grupo El Diario nos comunicamos con Gustavo Iglesias, quien es el dueño del lugar y explicó lo que sucedió desde su vivencia. “Soy propietario por herencia, ese lote era de mi padre”, sostuvo.

Para comenzar, Gustavo se remontó a 10 años atrás, cuando comenzaron los problemas con el terreno en cuestión. “Un día, hace 10 años, me estaba yendo a trabajar y me avisó un vecino que me estaban ocupando el lugar. Volví rápido y me encontré con alguien adentro con un machete en la mano y gritando que le había vendido el lugar. Se apropió del terreno y no hubo forma de sacarlos, así que fui directamente a Fiscalía. A partir de ahí, se inició una causa legal contra este hombre, David, y su pareja”, expresó.

De esta manera, Gustavo comenzó a presentar en la Fiscalía las distintas documentaciones que poseía del lote heredado por su padre; sin embargo, no tendría novedades de avances. “Con el paso del tiempo el caso quedó en la nada, pero un día me llamaron de Campana preguntando si había recuperado el terreno. Yo no había recuperado nada, la gente se fue porque tenía sentencia en firme de desalojo y, supuestamente, Leandro se lo compró por $70.000”.

Leandro y Macarena, la pareja que fue desalojada días atrás, llegaron al lugar el 24 de diciembre de 2016. A los dos días de su arribo, Gustavo contó que les mostró todos los papeles que tiene del lugar y que él no se los había vendido, por lo que debían hacer una denuncia a la persona que se los vendió.

“Yo no voy a recurrir a la violencia para sacarte del lugar, es más, si necesitás ayuda, podés venir que estoy para lo que necesites. Pero si voy a recurrir a la justicia para sacarte como corresponde”.

“El 26 de diciembre de 2016 interpuse una denuncia informando que el señor que estaba antes (David) no estaba más, pero que estaba esta nueva gente de la que yo desconocía hasta su nombre. Eso imposibilitó al juzgado de garantías emitir la orden de desalojo para esta gente”, agregó.

Por otra parte, en base a las declaraciones de Leandro y Macarena sobre las amenazas de él y las denuncias que realizaron en su contra, Gustavo manifestó: “Yo nunca recibí ninguna notificación de denuncia. Sí amenazas por parte del padre de la chica que me gritaba del otro lado del patio mientras estaba con mi hija de seis años”.

Además, refiriéndose a los comentarios de haber asesinado a los perros de esta pareja, señaló: “Primero, yo no tengo arma porque me la saqué de encima en un plan de desarme. En segundo lugar, tengo un montón de vecinos con perros cerca y si alguno llega a molestar se habla con el dueño, jamás amenacé a nadie”.

“La vida continúa. Esto fue una etapa triste porque es el trabajo que hicieron mis viejos para poderlo comprar, y ver que eso se esfuma por el accionar de esta gente es triste”, comentó abatido, y finalizó agradeciendo a este medio: “Agradezco infinitamente a la gente de Grupo El Diario por darme esta oportunidad de poder expresarme para explicar las cosas tal como sucedieron”.