Tercer encuentro de la Comunidad Indígena de Punta Querandí

Representantes de comunidades indígenas volvieron a reunirse con el objetivo de fortalecerse mutuamente, hacer visibles sus demandas y lograr respuestas favorables de los gobiernos.

La Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar realizó su tercer encuentro en la Comunidad Indígena Punta Querandí, en el límite entre ambos municipios. Durante la asamblea, se subrayó la falta de respuestas de la intendencia de Ariel Sujarchuk y la discriminación de las autoridades del barrio privado San Benito contra los integrantes de las comunidades.

Representantes de comunidades indígenas volvieron a reunirse en territorio de Punta Querandí, dando continuidad a una serie de actividades impulsadas desde que formaron la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar, en noviembre de 2020, con el objetivo de fortalecerse mutuamente, hacer visibles sus demandas y lograr respuestas favorables de los gobiernos.

En esta oportunidad, luego de compartir el almuerzo y hacer un balance del recorrido efectuado desde el nacimiento de la organización, se llevó a cabo un taller de cestería con mimbre, bajo la guía de la isleña Mónica Santos. Cada encuentro de la Unión “es estar en familia”, describió Cintia López, cacica de la Comunidad Qompí Hermanos/as Tobas de Garín.

Entre las conclusiones, se destacó la falta de respuestas y de diálogo con el Municipio de Escobar. “Pedimos una audiencia con el intendente Ariel Sujarchuk a fines de diciembre. El 26 de enero nos dijeron que en dos semanas nos iba a recibir el secretario de gobierno, Beto Ramil. Ya pasaron cuatro semanas y no tenemos novedades”, manifestó Cintia López.

Uno de los reclamos a Escobar es recuperar el acceso vehicular a Punta Querandí, que se encuentra ilegalmente bloqueado por el barrio privado San Benito, ubicado en la localidad de Ingeniero Maschwitz. La intendencia se comprometió a resolverlo hace 5 años, el 16 de febrero de 2016. Sin embargo, hasta el día de hoy este emprendimiento inmobiliario discrimina a las personas de pueblos originarios al prohibirles el paso mientras que a otros habitantes de la misma calle les permite circular.

La falta de esta comunicación directa dificulta la llegada de personas mayores, como Mirta Romualdo y Amancio Rojas, responsables de transmitir el idioma qom y la alfarería, quienes ante algunas dolencias físicas no se arriesgaron a cruzar el arroyo Garín y caminar varios cientos de metros por la calle Brasil, la única forma llegar. “Si tuviésemos acceso directo desde Maschwitz podríamos pagar un remise que los deje en Punta Querandí sin ningún tipo de peligro para su salud”, explicaron desde la comunidad anfitriona.

Otras solicitudes sin respuesta del Municipio de Escobar son el pedido de un predio en la localidad de Garín para que la Comunidad Qompi pueda desarrollar su proyecto de huerta agroecológica, ayuda logística en actividades educativas y culturales, y estar informados sobre los Estudios de Impacto Arqueológico financiados por los emprendimientos inmobiliarios, entre otros puntos.

En contraposición, del lado de Tigre, se destacó la firma del convenio de propiedad comunitaria de Punta Querandí en noviembre con el intendente Julio Zamora, con quien se conversó sobre los distintos reclamos de la Unión; y la audiencia con la secretaria de Turismo del Municipio, Florencia Mosqueda, a fines de 2020, en respuesta al pedido de un espacio en el centro del distrito donde vender las producciones de las comunidades.

Otros puntos continúan pendientes de desarrollo ante las autoridades tigrenses, como el reconocimiento de los idiomas originarios, el financiamiento de salones comunitarios y la creación de un área específica para atender todas las demandas del movimiento indígena, pero existe un diálogo fluido con la Intendencia que genera expectativa.