Relevamiento de anfibios y aves en la Reserva Natural de Maschwitz

El espacio educativo protegido se encuentra ubicado a la vera del Arroyo Escobar, perteneciente al predio de la estancia Los Arenales, y adquirió su condición hace pocas semanas, a través de una ordenanza aprobada por unanimidad en el Honorable Concejo Deliberante.

Se trata de la Reserva Natural Educativa de Ingeniero Maschwitz, que se extiende a lo largo de 23 hectáreas y es considerada hoy en día una zona de amortiguamiento y de relación amigable entre el ámbito urbano y el hábitat natural de las especies. Su cercanía al Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, y a las Reservas de Pilar, Puertos, y Club del Náutico, entre otras, la enmarca dentro del área de “corredores biológicos”, con beneficios ambientales para las áreas protegidas y el ambiente en general, incluida la salud de las personas.

Al respecto, recientemente personal de a cargo de la Municipalidad de Escobar realizó nuevos relevamientos de sus recursos naturales, más precisamente de sus poblaciones de anfibios y aves, así como también de su flora, con el fin de generar estrategias de conservación y cuidado del ambiente.

En una primera instancia, alumnos y alumnas de la carrera de Tecnicatura en Gestión Ambiental y Salud del Polo de Educación Superior (PES) de Escobar, y el grupo “Salvemos las Ranas Buenos Aires” llevaron a cabo un estudio de anfibios, con el que se logró identificar alrededor de seis especies de ranas y sapos.

Actualmente, avanza la segunda etapa de relevamientos de aves, en este caso en conjunto con COA Pava de Monte de Aves Argentinas, un grupo de voluntarios escobarenses abocados a la conservación. El objetivo de la investigación es identificar la cantidad de aves que viven y visitan la reserva. Más adelante, en articulación con la Universidad Nacional de General Sarmiento, se trabajará en las lagunas, y a lo largo del año, continuarán las acciones de relevamiento con distintas ONG’s e instituciones educativas para actualizar los listados y comprobar la presencia de nuevas especies. De esta manera, se podrán planificar diferentes acciones para el cuidado y la conservación.

Cabe señalar que el último relevamiento que se había hecho en la Reserva Natural data de 2010, en el marco del proyecto del Jardín Botánico Bonaerense. Durante esta oportunidad se identificaron un total de 109 especies de vertebrados (96 aves, cuatro mamíferos, dos reptiles, dos anfibios y cinco peces) además de 10 especies de insectos. Asimismo, en el primer inventario de flora, se encontraron un total de 239 especies, de las cuales 121 son autóctonas y 118 exóticas.