Quejas por excesos y arbitrariedades en la cuota mensual

Un grupo de padres del establecimiento educativo, ubicado en Av. Tapia de Cruz e Hipólito Yrigoyen, se contactó con este medio a fin de hacer pública la situación que se encuentran enfrentando a raíz del incremento abrupto y desmedido del valor del arancel de la cuota actual con respecto a la del año pasado.

Antes del 31 de octubre de 2019, la institución dio a conocer los aranceles pautados para el ciclo lectivo entrante. Sin embargo, casi un mes después los importes fueron incrementados sin previo aviso, a través de una resolución que fue presentada y aprobada días más tarde por la División Provincial de Educación de Gestión Privada. Todo esto no fue debidamente informado hasta un día después de que comenzaran formalmente las clases, el pasado 2 de marzo, lo que generó gran descontento e incertidumbre entre la comunidad de padres.

Según detalló una mamá del establecimiento, en entrevista con Radio FM Líder 98.9, el importe inicial era de más de $ 4.000; en octubre les notificaron que comenzarían a pagar $ 7.900, -lo cual ya consideraban que era excesivo y abrupto-, y finalmente con el último incremento el arancel terminó siendo de $ 9.100 en las 10 cuotas fijas mensuales. “Si bien todo esto está dentro de los acuerdos legales, el colegio en cuestión decidió aumentar siempre el máximo posible”, detalló, sin contar que gran cantidad de padres del colegio ya venían teniendo reuniones con base en el aumento desmedido e injustificado de las cuotas: “Casi todas las familias, exceptuando un diez por ciento como mucho, se estuvieron movilizando previamente, teniendo reuniones con el representante legal, mandando mails y yendo al Obispado. Aun así volvieron a aumentarlo sin notificación, y ni siquiera están teniendo consideración durante esta situación que es súper excepcional”, reclamó la mujer.

Preocupados, los padres hicieron notar además que otros colegios privados, pertenecientes a la misma diócesis, han llegado hasta ofrecer una “bonificación comunitaria” para que las familias pudieran enfrentar mejor esta situación, y denuncian que el Instituto Santa María, por su parte, tampoco está respetando las disposiciones dictadas por el Ministerio de Educación de la Provincia referentes al congelamiento de cuotas para colegios privados. De los descuentos programados, a ellos les correspondieron solamente 110 pesos. Mientras tanto, tienen que seguir solventando el equipamiento didáctico (tecnología y juegos) y el costo tareas de mantenimiento dentro del colegio, los cuales también tuvieron un porcentaje de aumento muy elevado dentro del último año: “No le vemos ningún sentido porque los docentes se están haciendo cargo en estos momentos de trabajar desde sus casas, abonando el servicio de internet y los materiales los estamos poniendo nosotros”, dictaminó la vecina, señalando que el colegio cuenta además, hoy por hoy, con el 60 % de subvención del Estado para el jardín y el 70 % para las escuelas primaria y secundaria.

“En todas las reuniones con el representante legal (Guillermo Barrientos) nos contestaron que no iban a dar un paso atrás con los incrementos pero que iban a tener consideraciones en algunos casos e iban a otorgar becas. En este momento hay un montón de familias que no están teniendo ingresos, mandando mails sin contestación para que se les tenga algún tipo de consideración, que se les haga un plan de pago, pero no ha habido respuestas. En este momento tiene que haber algún tipo de amparo para las familias, que ahora que está todo el mundo parado tenemos que seguir pagando, siendo que ya desde antes era una cuota excesiva para nosotros”, dijo, al tiempo que destacó que “muchas familias optan por este colegio por su educación católica. Pero no vemos ningún tipo de valor religioso que concuerde con el colegio porque no tienen mínimamente un poco de empatía ni solidaridad, en absoluto. Y no solo eso, sino que llaman para pedirnos que sigamos pagando porque lo necesitan. Estamos hablando del 70 % de subvención y es una escuela privada que, como toda empresa, también tendría que tener un colchón de margen para hacerse cargo de situaciones como esta”.

En el marco de esta vulneración de sus derechos, los padres plantearon su problema en la Defensoría del Pueblo, desde donde les respondieron que, si bien el aumento es legal y posible por decreto, el recurso que les resta es luchar por conseguir un porcentaje de subvención más alto, recordando que la readecuación de la misma se produjo luego de una resolución dictada en el año 2017. “Al final ahora se están haciendo cargo los papás de la parte no subvencionada, a través del pago por el dictado de materias extra programáticas como el catecismo, que en realidad debería venir ya incluida al tratarse de un instituto religioso”. Ellos, por su parte, cometieron una falta cuando no dieron a conocer el aumento en tiempo y forma: en las reuniones mantenidas durante el mes de diciembre, las autoridades no solo ya habían propuesto este incremento final de la cuota, sino que además el mismo había sido aprobado el día 29 de noviembre. Aun así, los padres no fueron informados.

“Siempre nos hemos movilizado para que las autoridades tengan consideración por los momentos difíciles que está atravesando el país. No tiene sentido que tengamos una diferencia de dos mil o tres mil pesos con un instituto de doble escolaridad, bilingüe, con pedagogía alternativa o talleres. No puede ser tan poca la diferencia, siendo que es una escuela tradicional y, a mí parecer, no lo amerita, porque ofrece una currícula básica”.

Mientras tanto, el importe de las cuotas sigue estando en vigencia y con intereses para quienes no las abonen antes de la fecha de vencimiento.

“Estamos atados de pies y manos. No sabemos qué hacer en este momento, pero lo seguro es que vamos a seguir con la lucha, porque hay necesidades reales y necesitamos que las escuchen. No hay familia que no se haya cuestionado hasta ahora a qué colegio está mandando a sus hijos, porque es una situación especial en la que tendrían que salir a la luz los valores de las personas y de las instituciones educativas. La respuesta que estamos teniendo es una decepción”, terminó.