Puro Folklore en El Dorado

Los vecinos no fueron meros espectadores, sino que le pusieron el cuerpo a esta gran jornada.

El domingo se desarrolló una jornada de música y baile, donde la danza telúrica fue la protagonista. Un escenario al aire libre, mate y merienda, es la escena que resume el evento que tuvo lugar en el Anfiteatro El Dorado en Ingeniero Maschwitz.

Afortunadamente, la organización de todos los detalles estuvo acompañada por un gran día de sol, que ayudó para la convocatoria. “Los grupos fueron excelentes, y mucha gente se entusiasmó para bailar”, expresó una asistente. A diferencia de lo que muchas veces sucede en los eventos concurridos, se generó un ambiente informal y divertido, en donde de a poco los visitantes se fueron animando espontáneamente a danzar solos o en pareja. Entre mujeres y hombres, o pares de iguales, con pañuelo o sin, todos le pusieron el cuerpo a la música en vivo.

“Esto es cultura, espero que se siga haciendo en todo el distrito. Además es gratis”, dijo un vecino de Maschwitz que estaba junto a Alicia Lizarraga del Grupo de Baile ‘Haciendo Patria’. “Hoy vinimos como público, vale la pena porque es reunión para la familia. Hay chicos, grandes, y todos bailan”, dijo la bailarina, que si bien esta vez no participó en los números, se hizo presente para vivir esta divertida jornada desde el cesped.

Uno de los cuerpos de baile que lució el folklore en el escenario fue Danzas Exilio Gaucho de la localidad de Garín, el cual se presentó con 11 bailarines. “Fue lindo el momento vivido hoy, más que nosotros empezamos hace cuatro meses”, expresó Martín Albornoz, el director del cuerpo de baile. Este mismo grupo en este poco tiempo ha tenido variadas muestras en distintos lugares, y a futuro ya tienen programado para el 1º de febrero representar a Garín y al distrito en el Encuentro Nacional de Danzas en el anfiteatro de Baradero. “Hay nervios, pero cuando uno pisa el escenario se convierte en otra cosa”.

La jornada maschwitzense familiar también contó con premios para los vecinos, y uno de estos se lo llevó Carmelo, un abuelo garinense de 87 años que bailó una chacarera. Él contó que no solo le gusta ese ritmo, sino también el gato, la cumbia y hasta la rumba. “Tengo para rato todavía”, expresó aludiendo a que la fiesta folklórica recién empezaba.