Punta Querandí: la lucha por la defensa de las tierras

Hace ya varios años las comunidades indígenas de Punta Querandí se encuentran en una lucha constante por la defensa de sus tierras y patrimonios. Esta lucha involucra la existencia de restos humanos de hace mil años, la presencia de ancestros que se manifiestan sobre la realidad y el acceso a esos territorios de espiritualidad originaria.

“Con los hermanos y hermanas de Punta Querandí estamos llevando todo este trabajo adelante de proteger los restos arqueológicos que, lamentablemente, habían sido robados. Hace poco sucedió que nos entregaron nuevamente esos restos y fue una emoción muy grande. Que nuestros ancestros vuelvan a ser libres es algo muy importante para nosotros”, comentó Cinthia López en una conversación exclusiva con este medio.

“La lucha de los hermanos y hermanas de Punta Querandí lleva más de diez años. Es un atropello que realizan hacia las comunidades indígenas y los pueblos ancestrales; tenemos que dar batalla. Es tan grande la lucha que muchas veces se deja de lado”, agregó.

Para muchos, las comunidades indígenas, o como mal se dice “los indios”, no están o no existen, sin embargo están presentes. “Allí, en Punta Querandí, están los hermanos y hermanas, pero también hay otras comunidades en Tigre, nosotros en Garín”, expresó Cinthia, y añadió: “hay una cultura impuesta. Nosotros estamos luchando para mantener la nuestra, revalorizarla y compartirla”.

Así, gracias a esta lucha hay nuevos profesores y docentes que cuentan la otra historia que se ocultó durante mucho tiempo. “Muchos de nuestros abuelos se silenciaron por temor o dolor, y hace poco comenzaron a hablarnos. Gracias a esa resistencia es que hoy nosotros estamos acá recuperando esa lengua”, señaló López.

Punta Querandí también involucra la defensa de un modo de vida, representada en la comunidad donde se ubica: el paraje rural Punta Canal, de un kilómetro de extensión, con su enorme campo enfrente, sus tres pequeñas calles, más de un centenar de pobladores y muchos más animales. Todo esto se ve amenazado por los mega emprendimientos inmobiliarios.

Al paraje se ingresa por la calle Brasil desde la ruta 26, a unos seis km de la autopista Panamericana. De un lado del camino están las viviendas; del otro, un enorme campo (con cientos de caballos, vacas y ovejas), excepto en los últimos 200 metros, cruzando el arroyo Garín, donde el territorio rural ya abrió paso al barrio privado San Benito. En este “fondo del paraje”, es donde se encuentra Punta Querandí (de 1 hectárea), en la costa del Canal Villanueva.

También se accede a través del “camino de la vía muerta” desde Dique Luján, todo arbolado y con enormes bañados a los costados. Un paraíso que se sólo se ve opacado por la construcción de la Planta Potabilizadora de Aysa, gigantesca obra que interrumpe el horizonte e ilumina en la noche.

“En estos momentos se está reclamando el acceso para llegar directamente a Punta Querandí. En el arroyo había un puente, pero se cayó en una inundación. Hoy es difícil cruzar para las personas que tienen criaturas o personas mayores. Lo que se está pidiendo es que se abra esa calle que el barrio privado cerró. Nos cerró a nosotros discriminandonos y llevando adelante ese racismo. Ese es el reclamo principal, entre tantos otros”, manifestó en base al reclamo principal de la Comunidad de Pueblos Originarios.

“Otro de los reclamos que compartimos en una reunión con el señor Ramil fue que nos hagan parte, que nos consulten cuando van a realizar algún emprendimiento o algo con los recursos naturales. No es un capricho, sino que está amparado por el convenio 169 de la OIT: es Ley que ellos tienen que consultar a los pueblos ancestrales”, finalizó.

El conflicto es el de una comunidad, decidida a poner límites al avance de los negocios inmobiliarios en su territorio. Un contraste entre lo popular y lo profano, frente a la sombra que emana la Iglesia ligada al Opus Dei, ubicada dentro del barrio privado San Benito en construcción, el cual representa todo un símbolo de las nuevas colonizaciones en nombre del progreso, la fe y la civilización.