Pilar: rechazan pedidos para ingreso de personal a barrios cerrados

Sucedió a raíz de lo decretado el miércoles por el intendente de Pilar, Federico Achával, estableciéndo la posibilidad de que el personal pudiera ingresar a trabajar en urbanizaciones privadas para continuar con el mantenimiento de piletas y jardines, bajo pretexto de velar por la prevención de otras enfermedades como el dengue, el zika y el chikungunya.

Sin embargo, en las últimas horas se conoció que, en el primer día de entrada en vigencia del sistema de autorizaciones para permitir tales ingresos, el Municipio de Pilar rechazó el total de las solicitudes que se realizaron por vía electrónica. La explicación radica en que hubo múltiples incumplimientos a lo establecido por la norma por parte de los solicitantes. “Seremos inflexibles en un requisito fundamental como lo es que todo trabajador cuente con los elementos adecuados que lo protejan del Coronavirus, de otro modo no podrán circular ni realizar ningún trabajo”, resaltó al respecto el intendente Federico Achával.

Cabe señalar que el decreto no supone, como se pensó en primera instancia, un sistema de autorización directa para el ingreso de los trabajadores a los countries, sino que impone un estricto régimen bajo el cual se podían aprobar una cantidad limitada de permisos necesarios para realizar tareas de corte de pasto, fumigación y mantenimiento de espejos de agua dentro de las urbanizaciones.

Por su parte, el jefe comunal sostuvo: “Exigimos a las administraciones y consorcios que elaboren un plan de mantenimiento y que soliciten permiso. En el marco de las facultades que nos otorga la emergencia, no permitiremos que se dé una situación en la que los jardineros, pileteros o fumigadores ingresen a las urbanizaciones sin una debida planificación que escape a la necesidad puntual de reducir los espacios de reproducción de mosquitos vectores de dengue. Es obligación de los barrios cerrados mantener pastos cortos, aguas limpias y espacios fumigados. Pero mayor aún es nuestra convicción de hacer cumplir el decreto presidencial que establece criterios de circulación y trabajo acotadas a determinadas circunstancias”.

“Entendemos que los pastos largos y las aguas estancadas aumentan el riesgo de dengue, Zika y Chicungunya y esto suma otro factor de riesgo en un escenario sanitario complejo por el Coronavirus. Pero la circulación indebida de personas contribuye a la propagación del virus. Por esta razón, solamente la regulación de la circulación por parte del Estado y una adecuada planificación pueden ayudar a solucionar este problema que se da en Pilar y otras localidades similares”, finalizó.

Cabe destacar que, previo a permitirse el ingreso, las distintas administraciones de los barrios cerrados debían enviar un correo electrónico a la Municipalidad para informar los planes de trabajo que incluyan desmalezado, limpieza, desinfección de ojos de agua y fumigación para espacios comunes y unidades funcionales. Sin embargo, dicho plan de trabajo debía guardar “criterios de racionalidad, proporcionalidad y evitar la circulación y aglomeración de personas”, disposiciones que en la totalidad de los casos no fueron cumplidas.