Peligra el abastecimiento de gas en invierno

El Gobierno demoró la estrategia judicial para levantar la clausura del buque frenado en Escobar y la decisión pondría en riesgo dicho suministro durante la temporada invernal.

“El Gobierno minimizó el tema. La provisión de gas en invierno corre serios riesgos si el buque de Escobar sigue paralizado”. Todas las fuentes del mercado energético llegaron a la misma conclusión al ser consultadas por la prensa. A la hora de buscar responsables, las culpas se reparten: en el Gobierno acusan a YPF de no haber podido revertir una medida judicial que ya lleva tres meses, mientras que en la petrolera reclama mayor intervención de los organismos estatales.

La terminal de Escobar fue clausurada el 16 de octubre por el juez federal de Campana Adrián González Charvay a raíz de una pericia encargada a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, que detectó serios riesgos para la población y para el medio ambiente. El Gobierno apeló esa medida y desde entonces la decisión quedó en manos de la Cámara Federal de San Martín.

Aunque técnicamente el buque no está clausurado, desde octubre no puede regasificar el GNL (gas natural licuado) e inyectar gas a la red de AMBA. “El barco está activo, tiene a todo el personal trabajando, y sigue cumpliendo otras funciones como la de almacenamiento”, dijeron a un medio nacional fuentes de la empresa Exelerate, dueña del buque.

La pericia que desencadenó la clausura del predio lleva la firma del ingeniero Fernando Massaro y analizó todo el proceso de descarga del GNL (gas natural licuado) para detectar si había riesgos de incendios o explosiones.

“En el caso de la Terminal Portuaria de GNL Escobar, así como la ruta de navegación de los Buques LNG Carrier (hidrovía y tramo de acercamiento), los resultados obtenidos para el cálculo del riesgo, según la Directriz Básica de la mencionada legislación Europea SEVESO III, indican que el riesgo es no aceptable considerando la magnitud de las consecuencias y la cantidad de vidas perdidas en los escenarios de VCE/BLEVE en dicha terminal aproximadamente quinientas veces mayor al valor umbral)”, fue una de las conclusiones centrales de la pericia, tal como reveló Infobae, el medio consultado para replicar esta información.

Aunque la pericia es categórica, los expertos no se ponen de acuerdo sobre el riesgo potencial de la planta de Escobar. “Para producir el fuego se necesitan como mínimo tres elementos: oxígeno, combustible (en este caso el GNL) y temperatura. Con respecto al primero, es inexistente en los tanques, ya que al haber en los mismos una presión positiva, el oxígeno es desplazado por el gas del GNL. Con respecto a la temperatura de ignición, es inexistente ya que el GNL se encuentra a una temperatura de -160ºC y los gases del mismo a, como mínimo, -140ºC, eliminado de esta manera dos de los tres lados del triángulo de fuego”, dijo el capitán Guillermo Naumann a este medio. Y agregó: “Los mayores peligros que se producen en estos buques se dan cuando se efectúa la desgasificación de los tanques para efectuar reparaciones y la misma se efectúa normalmente en aguas abiertas”.

En cambio, Guillermo Di Pace, miembro correspondiente de la Academia Nacional de Ingenieria, coincidió con las conclusiones a las que arribó el perito oficial: “Actualmente, los países desarrollados tienen sus terminales de recepción y regasificación de gas natural liquido en estructuras fijas off-shore”.

La pericia sobre la terminal de Escobar se demoró más de tres años y recién se agregó al expediente el 16 de octubre del año pasado. Ese mismo día, el juez ordenó la clausura del predio ubicado en el kilómetro 74,5 del Río Paraná de las Palmas. YPF apeló la resolución apenas una semana después y la definición quedó en manos de la Sala I de la Cámara Federal de San Martín.

Más allá de la clausura judicial, el Estado sigue pagando los gastos millonarios que implica el alquiler del buque. “Cuando hay un contrato de arrendamiento se sigue cobrando el “hire” (alquiler) si el buque está técnicamente en condiciones de operar”, explicó un especialista del sector. Esa misma fuente aseguró que el alquiler del buque cuesta alrededor de 40 mil dólares por día. Desde la empresa Exelerate rechazaron dar cifras y solo confirmaron que se trata de “un contrato a largo plazo”.

La clausura judicial derivó en un pase de facturas interno. “Nadie lo vio y reaccionaron todos muy tarde”, coinciden las fuentes consultadas judiciales y del sector energético. 

El buque regasificador (convierte el GNL a gas natural) está en Escobar desde 2011. Hasta 2018 también funcionaba un buque similar en Bahía Blanca pero el ex presidente Mauricio Macri decidió despedirlo ante el aumento la producción nacional de gas.

Hasta ahora, la clausura no tuvo grandes consecuencias porque en esta época del año el buque no regasifica o lo hace en bajas cantidades. Pero el Gobierno quiere que el tema se resuelva antes que arranque el invierno. “Si se mantiene la clausura del buque de Escobar van a tener que traer otro barco o importar gas de Chile”, advirtió un experto.

De hecho, hace una semana, el interventor del Enargas, Federico Bernal, le mandó una nota a la Secretaría de Energía en la que destacó la importancia de la terminal de Escobar para el abastecimiento del mercado interno y pidió que se adopten medidas para que no peligre el abastecimiento.