Nuevamente se llevaron la Virgen: “Es un robo religioso”

El monseñor Adrián Guedes se expresó por el nuevo hecho delictivo que sufrió la institución, en el que se llevaron otra vez dos vírgenes.

A tan sólo diez días de que se hurtaran dos vírgenes y un crucifijo, nuevamente entraron a la Parroquia San Expedito de Garín y sustrajeron dos vírgenes. Una de ellas era la de Caacupé, la que se había logrado reponer del robo anterior gracias a la colectividad paraguaya.

El monseñor Adrián Guedes explicó que para evitar más sobresaltos se colocaron cámaras en la parroquia, además de un domo que servirá para todo el vecindario. “Estamos conmocionados. Evidentemente es gente que lo que pretende es hacer algun tipo de maldad con algo sagrado, y es imposible”, dijo el monseñor. Lo que recalcó es el llamado de atención que esto le produce, ya que no lo ve como un simple hurto: “Es un robo religioso”, afirmó. “No es algo cuantioso, no es que rompieron los vidrios de la estantería para robar una medallita. Queremos preguntar por qué, no lo entendemos”. Lo que le parece raro es que sea con la virgen justo en estos tiempos especiales en donde se acerca la fiesta de San Blas y La Candelaria. Durante esos días se celebra en la parroquia, y la virgen siempre está presente.

A pesar de estos inconvenientes que ponen palos en rueda, los fieles no dejan de trabajar y organizarse para el bien de la comunidad. Por un lado, están haciendo una reconstrucción de algunos lugares de la parroquia para dar más comodidad a la gente y a los alumnos del FINES. El salón de la parroquia es de múltiples usos. “La verdad que la gente del pueblo lo utiliza muchísimo, por eso queremos dar un poco más de comodidad y nos hemos puesto a trabajar junto con Juan Carlos Baigorria, el padre “Cacho”, cura párroco de la Iglesia”. Además, se empezaron a preparar ya desde ahora para la fecha que honra al santo que da nombre a la parroquia. El 19 de abril es el día de San Expedito, por eso buscan darle la bienvenida a los peregrinos que asistirán ese día entre los que se encuentran sacerdotes de Perú y Paraguay. “Estamos muy contentos y emocionados”, expresó Guedes.

Respecto a la sensación que dejó el robo, el monseñor no cambia la filosofía que la religión tiene sobre la comunidad: “Las puertas de la Iglesia no se cierran. La casa de Dios siempre permanece abierta. Pueden robar lo que quieran, pero la casa de Dios siempre tiene las puertas abiertas”.