“No discutimos aborto sí o no. Estamos decidiendo si es legal o sigue siendo clandestino”

DIPUTADA LAURA RUSSO EN LA HISTÓRICA SESIÓN DEL CONGRESO

La escobarense fue la primera oradora del Frente de Todos en el debate sobre el aborto que se llevó a cabo enla Cámara de Diputados de la Nación, donde se votará el proyecto de ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).

“No discutimos aborto sí o no; estamos decidiendo si es legal o sigue siendo clandestino”, manifestó la diputada que fue una de las primeras oradoras de la jornada y manifestó su apoyo a la iniciativa impulsada por el presidente Alberto Fernández.

Hace dos años atrás Russo acompañó el proyecto que establece el derecho de las mujeres al aborto seguro, legal y gratuito hasta la semana 14 del embarazo. En aquel entonces, lo hizo luego de haberse mostrado indecisa sobre la cuestión, pero esta vez su postura segura y contundente le valió un escrache por parte de los grupos Pro Vida que eligieron hostigarla con carteles frente al complejo habitacional donde vive la diputada con sus hijas.

“Para muchos, es nuestra segunda contienda por el logro de esta conquista, que consideramos una ampliación de derechos crucial”… “El aborto legal, seguro y gratuito es parte de la agenda pública. Dejó de ser un tema tabú y alejado de la vida cotidiana para pasar a hablarlo con la familia, con los hijos y con los amigos. Ya sabemos que no discutimos aborto sí o no; estamos decidiendo si es legal o sigue siendo clandestino” – dijo Russo en su alocución.

Según dichos de la funcionaria nacional en las diferentes comisiones se abordaron los cuestionamientos desde todos los ángulos y se agotaron todas las dudas.

 “Un embrión no es igual a una persona: a las personas no se las dona ni se las congela. Y la IVE no es un anticonceptivo para nadie, es una decisión siempre muy difícil, personalísima y dolorosa que, como Estado laico, no nos corresponde juzgar ni penar” – había expresado Russo, como siempre en tono dulce y pausado. Sin chicanas de ninguna índole, sin golpes bajos y con respeto a todas las posiciones, mientras lucía un pañuelo verde en su muñeca.