Murió una mujer tras ser rociada con alcohol y prendida fuego por su hijo

Una mujer de 39 años murió luego de tres semanas de agonía, como consecuencia de las quemaduras sufridas cuando su hijo la roció con nafta y la prendió fuego en la localidad santafesina de Bella Italia, cerca de la ciudad de Rafaela.

Romina Esther Leiva falleció en las últimas horas mientras se encontraba internada en el hospital “José María Cullen”, de la ciudad de Santa Fe.

Por el crimen, permanecía detenido uno de los hijos de la víctima, Miguel Ángel Beresvilj.

La mujer asesinada, además de ser madre del autor del matricidio, tenía otros cuatro hijos: dos pares de mellizos de nueve y trece años, de acuerdo con la información difundida por el sitio del diario rosarino La Capital.

El violento hecho ocurrió el 11 de marzo pasado en la vivienda situada en Cordoba al 1.100, de esa localidad situada a 95 kilómetros al oeste de la ciudad de Santa Fe.

Tras ser atacada por su hijo, Leiva sufrió graves quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo que le afectaron el rostro, el tórax, los brazos y la pierna izquierda.

El autor de la brutal agresión escapó en una moto, aunque a las pocas horas fue atrapado en la localidad de Frontera, en el límite con la provincia de Córdoba.

En el lugar del hecho, la Policía de Investigaciones (PDI) secuestró dos bidones de nafta con capacidad de cinco litros.

Baresvilj alegó que su intención no era asesinar a su madre, sino prenderle fuego al auto del esposo, pero ésta se interpuso y la agredió en forma accidental.

El joven aseguró que intentó agredir al esposo de su madre por la mala relación que tenían ambos.

No obstante, la fiscal de la Unidad de Violencia de Género,Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Ángela Capitanio, imputó a Beresvilj por el delito de “homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa”.

El joven quedó detenido con prisión preventiva sin plazos por orden del juez Osvaldo Carlos. (NA)