“Me quiso asesinar y eso es algo que no me puedo sacar de la cabeza”

CONMOVEDOR RELATO DE MIA RETACO

A cuatro días de una feroz agresión en su departamento de Tapia de Cruz 1169, Mía Retaco dialogó en exclusiva con Graciela Zorrilla para El Diario de Escobar. En una charla íntima, entre mujeres, la joven contó detalles del cruel ataque y la pesadilla que vivió después. 

Mia Retaco (26) es especialmente bella. Dulce, alegre, vivaz, es extremadamente cariñosa con su entorno. Hoy el miedo y la tristeza se asoman por sus ojos. Claramente la conmoción continúa. 

“Todavía no logro sentirme bien. Gracias a los medicamentos estoy mucho mejor, pero estoy totalmente temerosa, aun en mi casa y a pesar de estar muy cuidada por mi familia, nada, un hombre me quiso asesinar y eso es algo que no me puedo sacar de la cabeza”.

Mia no ha podido volver al departamento donde ocurrieron los hechos y asegura que se quedará en casa de su madre “por mucho tiempo”, cree. Accede a contar lo que ocurrió el 10 de noviembre por la tarde para poner luz sobre lo que fue “públicamente” un confuso episodio.

Se agresor, Franco Pérez, (23) era la tercera vez que se encontraba con Mia en el departamento de ella. Se habían conocido por Instagram. Tenían un par de conocidos en común, por lo que no era un completo extraño. Esa tarde, habían intimado una vez y luego se habían quedado charlando.  Parecía un encuentro normal, hasta que él le pidió una vez más ir a la ducha.

“Ya desde antes, previamente me insistía con el hecho de ir a la ducha. Hoy entiendo que puede ser porque la ducha está en el fondo del departamento. No podés salir fácilmente.   Hay un pasillo, dos cuartos, está el living… estás en la otra punta del departamento, no tenés salida alguna… Cuando nos levantamos para ir me dijo: entra gorda que ahí voy. Al ratito apareció y me extrañó que tenía en calzoncillo puesto. Me extrañó, pero creí que era un juego. Ahora pienso que era porque tenía el cuchillo que me sacó de mi casa, atrás. Yo estaba de espaldas a él. Le estaba bailando y en un momento determinado me empezó como apuñalar de costado”.

Si bien los cortes en el cuerpo no son profundos, recibió varios puntazos en la cara y al intentarse cubrirse el agresor le tajeó el brazo, en su parte interna provocándole un corte donde recibió alrededor de 15 puntos.

“Ahí empieza la pelea por mi vida. No tengo dientes tampoco. Él estaba decidido a matarme. No a violentarme. A matarme. Porque me lo dijo. Yo le pedí “por favor no me mates y él me dijo: “tengo que hacerlo”.

Mia no sabe que motivó al joven para atacarla. Preguntada sobre si antes había tenido algún comportamiento extraño, dijo: “No. En realidad yo no lo conocía hace mucho. Más o menos dos meses.  Era la tercera vez que lo veía. Igual por mensajes siempre fue todo lo contrario. Era respetuoso. Por ahí había indicios. A la hora del sexo era un poco salvaje. Pero creí que era parte del juego. Nunca creí que me iba a querer matar. Y aparte fue de la nada”.

Mia refiere que no existió ninguna discusión, ni un tema conflictivo entre ellos. Pero recuerda que cuando llegó el le pide su celular para poder enviar un mensaje. “No sé si lo revisó, pero lo que vi es que eliminó todas las conversaciones que tuvo conmigo en el Instagram. Eso fue raro. Igual lo vi después. Hace dos días… También puede ser que haya leído mensajes de otros chicos. O no sé, me quiso borrar del mapa”. 

Sobre la agresión en sí señaló: “No sé en qué momento perdió el cuchillo. Rn el pasillo el intentaba estrangularme. Me tiraba para atrás. En un momento llego al living, fue una pelea constante, me agarraba de los pelos, yo con gritos desesperados, grite como nunca en mi vida, para que escuche alguien, pero el departamento estaba cerrado. Mientras me revoleaba y me pegaba yo pateaba todo. En eso tiro una mesa, donde estaba un vaso y el agarra un vidrio del vaso y me lo empieza a clavar en la cara y el cuerpo… después ya me estaba ahorcando. Yo estaba tirada en el piso, casi ya no veía. Extiendo los brazos, como último intento, y agarro un vidrio y hago así (Mia dibuja en el aire una curva hacia adentro) y afortunadamente se lo clavo en el cuello. Él se asustó, ahí me deja y sale del departamento y se va por las escaleras pidiendo auxilio y yo salgo para el balcón, porque no iba a ir detrás de él”.     

La joven desde el balcón, que queda frente a la comisaría, grito e hizo señas e inmediatamente aparecieron en el edificio varios agentes. 

“Cuando baje él estaba ahí sentado en el piso rodeado de vidrios porque la policía rompió el vidrio para entrar. Había como siete policías que nos apuntaban con armas y nos decían que subamos los brazos. Los dos estábamos desnudos, llenos de sangre. Yo me senté en la escalera. Se me estaba apagando la tele. Una oficial de policía, muy amorosa me hablaba porque no quería que me duerna. Yo vomitaba sangre. La espera de las ambulancias fue eterna … Estaba muy asustada por mi vida. Realmente creí que me iba a morir. Sentía que me temblaba el cuerpo. Yo les dije que me quiso matar” y la policía me dijo: “No sabemos”. Cuando llegamos al hospital como él tenía una herida más grave, supuestamente. Él tenía una sola herida yo tenía 9 heridas que me cocieron más las otras. Pero como él tenía supuestamente una herida más grave le tomaron declaración a él”. 

Luego de ser atendida en el hospital Erill, la justicia detuvo a Mía y la imputó por Homicidio Simple en grado de Tentativa.

La referente local de la comunidad trans, sin embargo, contó con el inmediato apoyo de una gran cantidad de jóvenes, amigos y amigas, y de toda su familia, quienes la acompañaron en su recuperación y realizaron movilizaciones en su apoyo.  

El testimonio de la joven y la clara participación en su defensa del abogado Cristian Rondinella no solo logró su libertad, sino que la causa fuera girada a la Fiscalía de Género del Dr. Fabio y la caratula del caso fuera cambiada a Averiguación de ilícito. 

“Por suerte actuaron las organizaciones y mis amigos que se juntaron para pedir por mí. Porque en sí, si llega una pareja y ambos tienen lesiones, en teoría tendrían que preguntarle primero a la mujer, pero mínimamente a los dos.  Pero no me pueden imputar a mí por solo la declaración de él.

Con el paso de los días, pero aún conmocionada, Mia reflexiona. “Si hubiese sabido de su historial de denuncias y del maltrato a otras mujeres, que no voy a dar detalles por resguardar la identidad de las chicas, no hubiera estado con él. Ahora sé que a la próxima persona que conozca la voy a googlear para ver si tiene algún antecedente… Pero por mucho tiempo no voy a querer conocer a nadie. No me imagino estando sola en un cuarto con un hombre. (se le llenan los ojos de lágrimas) Me aterra pensarloSiento que yo estaba en mi mejor momento y me cagó la vida.