Los automovilistas ya pueden circular por el Puente Garín

Tal como informó este medio días atrás, una vez concluidas las obras que neutralizaron el peligro de derrumbe en el paso vehicular, recientemente el cruce de Panamericana que une Garín con Benavídez fue reabierto al tráfico normal.

Después de más de tres meses de cortes y desvíos de tránsito, el Puente Garín fue rehabilitado para la circulación vehicular luego de la continuación de los trabajos de reparación en su estructura, aun en plena pandemia, con la consecuente finalización en tiempo y forma.

El cruce está ubicado en el kilómetro 39,3 de la Panamericana y tiene una altura de 4,70 metros. Fue reinaugurado antes del fin de semana, luego de las obras de reconstrucción del hormigón de la estructura, que corría riesgo de derrumbe luego del choque de un camión.

“Reforzamos el postesado (tipo de hormigón) exterior con cables de 12 cordones cada uno y también fortalecimos la estructura con bandas de fibra de carbono”, explicaron desde Autopistas del Sol (AUSOL), la empresa concesionaria del puente, que hasta el momento se había mantenido cerrado. El accidente ocurrió el pasado 29 de enero, cuando un camión grúa impactó su extremo superior contra la base de la estructura y destrozó parte del hormigón. A raíz de lo ocurrido, las autoridades locales decidieron cerrar preventivamente el cruce, ante un posible peligro de derrumbe.

Por ese motivo, los conductores y más aún los propios vecinos de Garín y Benavídez, quienes más frecuentan ese punto, debieron desviarse algunos kilómetros más para subir o bajar de la autopista en esa zona durante estos meses. El acceso, además de ser el ingreso principal a Garín, es muy utilizado por quienes viajan hacia la Ciudad de Buenos Aires o incluso a distritos vecinos, ya que es un empalme directo con la Panamericana.

En efecto, por el gran caudal vehicular, los embotellamientos en las calles marcadas como desvíos fueron una constante, al menos hasta que comenzó la cuarentena que redujo el caudal de tránsito.

En el acceso del puente comúnmente denominado “el Curvón”, ubicado en el kilómetro 40,5 de la autopista, varios conductores aseguraron que las demoras eran de 30 minutos todos los días.

En ese contexto, y tras comprobarse que no existía peligro de derrumbe, en febrero habilitaron un solo carril del puente Garín, con la única prohibición de circular para el tránsito pesado, a fin dedescomprimir el caos vehicular que se había generado en los caminos alternativos. Pocos días después, el paso volvió a ser clausurado en su totalidad y luego comenzaron las obras.

“La construcción se vio afectada por la primera fase de la cuarentena obligatoria.El día 9 de abril se retomaron las actividades, que finalizaron el 2 de mayo”, recordaron desde AUSOL, y aclararon que “durante el transcurso de las tareas se respetaron estrictamente los protocolos de seguridad reglamentados por la pandemia”.

Finalmente, días atrás llevaron a cabo pruebas de peso para verificar que la obra soportara el caudal vehicular sin riesgos, y luego de eso finalmente el puente fue habilitado y normalizado su funcionamiento, en la madrugada del jueves 7 de mayo.

De a poco, el cruce vuelve a ser utilizado no sólo por vehículos livianos, sino también por colectivos y camiones con diferentes cargamentos.

“A pesar de las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus, los trabajos se llevaron a cabo en tiempo y forma”, destacarondesde el Municipio de Escobar, el cual dispuso agentes de Vialidad y otros efectivos para indicar los desvíos mientras duró la obra.