Las llamas devoraron gran parte de una vivienda en Escobar

Un incendio provocó innumerables daños en una vivienda de Villa Marconi, en la ciudad cabecera del distrito. No hubo personas heridas, aunque el perro de la familia falleció a consecuencia del humo.

Un terrible incendio se desató el domingo por la noche en una casa de la calle Florentino Ameghino 348 en Belén de Escobar. Minutos antes de las 22.00 una familia compuesta por la madre, dos de sus hijos y un nieto de cinco años de edad se encontraba cenando. Con el correr de los minutos comenzaron a sentir “olor a humo”, por lo que atinaron a salir al patio para averiguar de dónde provenía.

En ese momento se dieron cuenta que se trataba de una de las habitaciones del frente de su propia casa. El pedido de auxilio y la colaboración de los vecinos para tratar de extinguir las llamas que crecían de manera inexorable fue casi inmediato.

Baldes con agua pasaban de mano en mano y gente de las proximidades se acercaron a ayudar ante la urgencia. La escena era dantesca.

Momentos de angustia se vivieron cuando el pequeño de 5 años no aparecía, el niño se asustó y se escondió en uno de los cuartos traseros, siendo rescatado por uno de los vecinos que escuchó su llanto y pudo sacarlo.

Luego de algunos minutos llegaron los Bomberos Voluntarios de Escobar en tres unidades, bajo el mando del 2do. Jefe de Cuerpo Activo, Damián González, quien estuvo al frente de las tareas de extinción y enfriamiento.

Si bien las pérdidas en la habitación donde se originó el siniestro fueron totales, el resto de la casa tuvo también consecuencias, dado que el calor proveniente del foco ígneo derritió los cables de toda la casa, quemando todos los electrodomésticos a su paso.

En el lugar estuvieron también Defensa Civil, una ambulancia del SAME, móviles de Escobar Primera y de la Secretaría de Seguridad y Prevención Comunitaria de la Municipalidad de Escobar.

Debemos destacar que la casa es una de las primeras construidas en la zona, con adobe en sus amplísimas paredes, lo que hizo que la habitación se transformara en un verdadero “horno de barro”, con el consecuente peligro por la elevada temperatura reinante.

Además, un entrepiso de madera, los muebles, la ropa y los libros que había en el cuarto, fueron el combustible apropiado para que las llamas se propaguen rápidamente.

El día siguiente mostró la cara más angustiante del incendio, sacar “a la calle” todo lo que fue destruido por el fuego.

Todas las vidas cuentan

Los bomberos voluntarios trabajaron, además, en la reanimación de una mascota de la familia que intentó protegerse de las llamas debajo de una cama, pero la inhalación de monóxido de carbono atentó contra su vida.

Los héroes de azul le practicaron masajes de reanimación y le aplicaron oxígeno, pero pese a todos los esfuerzos el perro “salchicha” no resistió, dejando una sensación de profundo dolor entre quienes presenciaron la desgarradora escena.