La Sociedad de Fomento de Matheu cumplió un nuevo aniversario

86 AÑOS JUNTO A SU COMUNIDAD

A lo largo de todos los años en los que la querida vecina Eve Basiglio de Márquez ha estado a cargo, nunca se ha pasado por alto un festejo de aniversario. Desafortunadamente, el 2020 ha sido la excepción por razones de fuerza mayor. Aun así, no pierden las esperanzas de poder volver a abrir sus puertas para continuar con su ciclo de talleres y otros numerosos servicios prestados a la comunidad. 

A pesar del difícil momento que la comunidad atraviesa a nivel general, el pasado viernes la Sociedad de Fomento de la localidad de Matheu vivió a la distancia, y con espíritu festivo, un nuevo aniversario de su creación. Fueron, puntualmente, 86 los años transcurridos desde su nacimiento hasta la fecha. 

“Lamentablemente no podemos celebrarlo por esta situación que estamos viviendo, que es bastante complicada, pero no por eso vamos a dejar de recordar el aniversario de una institución tan emblemática para el pueblo de Matheu”, describió Eve Basiglio de Márquez, su actual presidenta y miembro de la comisión desde hace ya 15 años. 

El vistoso edificio, imposible de no apreciar cuando se atraviesan las vías del ferrocarril viajando por la Ruta 25, a la altura de la ciudad de Matheu, cuenta con dos salones medianamente grandes y un espacio más pequeño que frecuentemente se destina a las actividades culturales. Incluso la Municipalidad de Escobar, durante el 60° aniversario de nuestro distrito, ha brindado algunas charlas alusivas en sus instalaciones, así como también ha sido escenario de distintos encuentros informativos.

Con la pandemia, todo esto quedó atrás y actualmente el único servicio que se presta en sus instalaciones es la atención a afiliados del PAMI, a través de dos profesionales médicos que trabajan allí de lunes a jueves. “Esto es muy importante porque les queda bien a los abuelos, por el tema de las recetas, etc.”, destacó Eve, en entrevista con este medio. 

En circunstancias no excepcionales, siempre solían dictarse muchísimos talleres, durante toda la semana. También las instalaciones eran prestadas a las escuelas públicas para que realizaran sus actos de fin de año, para festejos por el Día del Niño, e incluso se han cedido a la iglesia para que los chicos tomaran la comunión, ya que no cabían en el espacio de la capilla. “Eso le da vida a la Fomento”. 

Como hace ya tantos años que se encuentra en ese lugar que no se acuerda puntualmente cuántos, la presidenta bromea con comenzar a pensar en dejarle el cargo a alguien más, aunque también confiesa: “Yo dejé parte de mi vida ahí, porque la Sociedad de Fomento, cuando mi comisión entró, no estaba en las condiciones que está ahora. Hemos trabajado muchísimo para encontrar los salones en condiciones, todo pintado, con luces, cercos, columnas, rejas…”, apreció. 

“Si Dios quiere, el año que viene será el festejo, porque desde que yo estuve en la presidencia siempre se hizo el festejo del aniversario, cosa que antes no se hacía y me parece muy importante que se haga. Cuando llegué a la presidencia me encontré con una Sociedad de Fomento a la que le faltaban muchas cosas, y con la comisión, entre todos dijimos ‘vamos a cambiar esto’ y lo logramos”, destacó. 

“Quiero agradecer a los socios, a los profesores y a todos los vecinos que siempre nos han ayudado y que han participado cuando hacemos algún evento (almuerzos, muestras, talleres), y muy especialmente quiero agradecer a los vecinos de Matheu”, cerró.