La interna del PRO en Malvinas Argentinas

Quiénes pelean por un lugar en la lista de Juntos por el Cambio.

Ya arrancó el año electoral y el PRO en Malvinas Argentinas muestra un abigarrado panorama de dirigentes anotados para pelear un lugar protagónico en la lista de candidatos de Juntos para el Cambio para la renovación del Concejo. Un escenario en el que se entrecruzan los nombres de los candidateables y sus padrinos partidarios, que aportarán peso político al momento del tire y afloje de las listas.

Repasemos los nombres. Arrancamos con un trío de “importados”, es decir dirigentes aterrizados en los últimos tiempos desde jurisdicciones extradistritales.

Carlos Kambourián. El mediático médico macrista se desempeñó en el sistema de salud malvinense en los años de Cariglino. Tras su derrota, emigró a la secretaría de Salud de Pilar y de allí a comandar el Consejo de Administración del Garrahan, de donde se fue envuelto en una denuncia por presunta corrupción.

Al comienzo de la pandemia, Kambourián empezó a recorrer los sets televisivos como panelista. Por entonces se lo veía cercano al sistema de salud malvinense, pero la instalación mediática terminó por entusiasmarlo (o entusiasmar a alguien) para lanzarse (lanzarlo) al ruedo político. Aunque hasta el momento solo había aparecido en una visita a J.C. Paz, enseguida trascendió que su objetivo estaba puesto en Malvinas Argentinas, algo que terminó blanqueando el fin de semana, cuando intentó vincular a Nardini con la polémica de los vacunados en el ministerio de Salud.

Muchos lo vinculan con Cariglino, pero su precandidatura vendría impulsada por otros dirigentes PRO, como los vidalistas Ritondo y Campbell. Con domicilio en Villa Rosa, Pilar, Kambourián milita el espacio de importados del PRO malvinense.

Lucas Fernández Aparicio. Es otro de los extradistritales. Con vínculos en el gremio UPCN, fue exsecretario de Trabajo de Macri, cargo en el que reemplazó a Jorge Triaca, tras su polémica salida del cargo. Dentro del PRO se lo ubica cercano al procesado Guillermo Dietrich, aunque también tiene una pata con Larreta, a partir de su esposa, Paula Hualde, funcionaria del gobierno porteño. También registra un pasado peronista.

En su aventura malvinense tiene de ladero a Martín de la Arena, excandidato a intendente del PRO. Desde hace un tiempo difunde en las redes visitas a barrios de Malvinas. Aparicio se mudó recientemente al club CUBA, pero su domicilio aun figura en Recoleta.

Marcelo Di Mario. Es un radical de San Miguel (supo ser de la CON de Fredy Storani) que de golpe desembarcó con pretensiones políticas en Malvinas. Aunque los radicales locales lo consideran más del PRO que de la UCR. Arrancó como funcionario de Vidal en Salud, con el exministro Sánchez Zinny, y luego migró a Educación cuando su jefe asumió ese ministerio y lo nombró director de Consejos Escolares. Durante su gestión sobrevino la trágica explosión en una escuela de Moreno, algo que desde Suteba General Sarmiento le facturan cada vez que pueden.

Di Mario sigue pegado a Sánchez Zinny, con quien trabaja en el gobierno porteño. Coordina reuniones de vecinos malvinenses, vía zoom, con personajes del macrismo, como Esteban Bullrich.

El vínculo de Di Mario con Malvinas es débil: tan solo un negocio de computación que tuvo años atrás en Grand Bourg. Su último domicilio fue registrado en Monte Chingolo.

Locales

Pero los “extradistritales” no son los únicos que pugnan por un lugar en la lista de Juntos por el Cambio para 2021. También hay un pelotón de dirigentes con domicilios en el distrito que también buscan su lugar.

Este subgrupo no puede dejar afuera a Néstor Marcote (concejal hasta 2019) y el excandidato a intendente Albi Czernikowski.

Marcote tiene su referencia partidaria en Jorge Macri, un dato que no es menor ya que se trata de un hombre de peso en la estructura provincial, jugador fundamental en la confección de listas. Aunque Marcote se encuentra abocado a la actividad particular, su nombre sigue siendo ineludible entre las cartas del PRO en el distrito.

Lo mismos que Czernikowski, hombre de Emilio Monzó, ex funcionario de Vidal, en la actualidad se desempeña como subsecretario de Seguridad de Campana. Aunque “Nunca dejó de caminar en Malvinas”, aseguran desde su entorno. Como Marcote, su apellido tiene peso propio en el PRO malvinense. Imposible dejarlo fuera de cualquier discusión.

A ellos se suman otros dirigentes, aunque con menor relevancia. Entre ellos, la abogada Patricia Vázquez, en su momento referente de Patricia Bullrich en el distrito, que registra pasos por el ministerio de Seguridad (desde donde pegó el portazo) y el Centro de Acceso a la Justicia de Tierras Altas.

También se anota Carolina Podlesker, exfuncionaria del mismo ministerio, primero bajo la órbita de Eugenio Burzaco y luego como jefa de asesores de Bullrich, también referenciada en el primo del expresidente.

Por último, hay que mencionar también al exconcejal Daniel Costilla, docente oriundo de Villa de Mayo, con línea directa al exministro Rogelio Frigerio.

Socios

Este es el panorama en el PRO, apenas una de las patas de Juntos por el Cambio. El complejo panorama suma luego las internas de otros aliados: la de los radicales y las del Partido Cariglinista (PC) Los primeros -que en breve van a elecciones partidarias- ponen en juego una banca en las próximas elecciones. Por el lado del cariglinismo, los interrogantes surgen en torno a su referente, Jesús Cariglino. ¿Qué hará el exBarón, luego de tres duras derrotas? Dejamos abierto el temario para próximas columnas.