Juzgan a los acusados de asesinar a un joven en la ruta 25

Damián Carmelo López (26) fue apuñalado en noviembre de 2018, tras una discusión de tránsito. Cuatro mayores están en el banquillo y las penas podrían llegar a los 30 años.

(Pilar a Diario) Con penas que podrían llegar hasta los 30 años de prisión si se comprueba la culpabilidad de los acusados, ya comenzó a llevarse a cabo el juicio por la muerte de Damián Carmelo López, joven pilarense que fue apuñalado tras una discusión de tránsito, a pocos metros del cruce de ruta 25 y Panamericana.

Los implicados son cinco: cuatro mayores y un menor, que será juzgado próximamente. Por el mismo ataque, un amigo de la víctima -Franco Altamirano- logró salvar su vida de milagro, tras una larga internación en el hospital local tras haber recibido también una cuchillada.

El hecho sucedió en la madrugada del domingo 11 de noviembre de 2018 y está caratulado como “homicidio simple agravado por la participación de un menor más dos tentativas de homicidio”, a cargo del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil que conduce la fiscal Paula Romeo.

Quienes están siendo juzgados en los Tribunales de San Isidro son Ángel, Federico y Ricardo Pedraza, más Franco Zabala, vecinos de la localidad de Zelaya. Todos ellos viajaban en un Honda Civic cuando se produjo la pelea y el desenlace fatal.

Las jornadas son mixtas, con modalidad presencial y virtual debido a la pandemia. Por lo que pudo averiguar El Diario, tres de los cuatro acusados se negaron a declarar, incluso el señalado como autor material del crimen.

En cuanto a la posible condena, el delito está penado con entre 8 y 25 años de cárcel, pero -tal como explicó una fuente judicial- la presencia de un menor es un agravante para el resto, por lo que podrían recibir hasta 30 años, según la participación que hayan tenido en el hecho según el tribunal.

Los alegatos tendrán lugar en las próximas dos semanas, y el fallo debería conocerse a fines de abril.

Confianza

“En el juicio está quedando más que claro que ellos son culpables”, expresó a El Diario Rocío López, hermana de la víctima. Al momento de morir, Carmelo tenía 26 años y era padre de tres hijas.

“Se bajaron del auto a buscar problemas -señaló la mujer sobre los acusados-, cuando mi hermano y los amigos volvían de divertirse. Si no, ¿por qué iban a tener un cuchillo en el auto?”. Por eso, confió en que “lo vemos bien encaminado” al proceso.

Además, la joven afirmó que -una vez cometido el crimen- la familia supo que “los Pedraza ya tenían mala fama en Zelaya, la gente no los quería ni nombrar por miedo”.

No obstante, un dato indigna a la familia López y sus allegados: el presunto autor material está con arresto domiciliario “porque supuestamente iba a ayudar económicamente a las hijas de mi hermano, pero nunca cumplió”, y el resto espera el fallo en libertad.

Brutal

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, todo comenzó por un incidente de tránsito menor en el Honda Civic antes mencionado y un Ford Ka.

Al observar las imágenes tomadas por una cámara de seguridad, puede determinarse a simple vista que –en principio- un pasajero del Ka se bajó del vehículo y fue duramente golpeado por entre cuatro y cinco personas.

Luego de varios segundos de golpiza sin descanso, aparecieron en escena Carmelo López y Franco Altamirano para socorrer a su amigo: ahí es cuando, casi de inmediato, López se desplomó al recibir una puñalada a la altura del corazón. Por su parte, Altamirano les presentó resistencia y hasta logró ponerlos en fuga, a pesar de que también fue apuñalado, aunque en la zona lumbar. Estuvo varios días en coma pero milagrosamente logró recuperarse. Incluso, tiene un deseo: conocer para poder agradecerle en persona a una mujer que aparece en las imágenes y lo asiste al momento de caer malherido, lo que evitó que quizás fueran dos las víctimas fatales.