Julio Cipollone restaura los leones de Garín

Julio Cipollone es artista plástico, fundidor y el encargado en esta oportunidad de devolverle la belleza original a la emblemática obra de Garín. Contó a este medio cómo se están haciendo los trabajos de restauración.

Todo comenzó por un llamado de Silvia Herrera y Juan Laino, que le contaron sobre un acto vandálico que arruinó las estatuas de los leones característicos de la entreda a esta ciudad.
“No fui solo, también estuvo Eduardo, un gran amigo y compañero de trabajo”.

El trabajo que se le están haciendo a estas réplicas de animales consiste en restaurar las facciones de la nariz que es uno de los lugares más delicados de estas obras.

“Esta es la segunda restauración de la nariz, Es algo normal en estas esculturas icónicas”.
Julio se crió en Garín y dice tener el recuerdo de estas obras de pequeño. “Recuerdo venir en el colectivo 228 por el puente viejo de la Panamericana de un solo carril y ver a los leones desde la ventanilla, rodeados de campo a los costados”, sostuvo.

El artista contó que luego de esta refacción, viene el trabajo de pintura. Las tareas de acondicionamiento requieren de varios días, respetando los tiempos de secado.

Cabe destacar que el trabajo de este escultor garinense fue totalmente gratuito.

Julio Cipollone, nació en San Miguel, pero siempre vivó en Garín, ciudad que lo vio crecer. No le gustaba mucho estudiar, así que de joven se puso a trabajar en una fundición donde aprendió el oficio. Ahí descubrió su vocación. Junto a otros socios, el Escultor Carlos Benavídez y su cuñado, fundó la Fundición Donatello. En un galpón ubicado en la ciudad de Ingeniero Maschwitz pudieron darle vida a muchas obras artísticas.

Hoy colabora en esta tarea de devolverle a la entrada de su ciudad la belleza que había perdido. En un trabajo conjunto y totalmente solidario.