Intensa labor de la Subsecretaría de Inspección municipal

De forma previa a los festejos de Navidad hubo más de dos mil kilos de pirotecnia secuestrados. Personal de la Municipalidad de Escobar también clausuró una fiesta clandestina que se estaba llevando a cabo en la localidad de Matheu.

A través de diferentes operativos de prevención, se logró el secuestro de más de dos mil kilos pirotecnia que estaba próxima a ser vendida en puestos de venta ambulante de todo el distrito de Escobar, los cuales son de carácter ilegal, ya que se trata de una actividad prohibida por ordenanza municipal. “Sobre venta ambulante de pirotecnia no se extendió ninguna autorización, no está permitida. Esto demandó muchísimo trabajo. De todas maneras, en general se registró menos pirotecnia que el año pasado, y como se solicitaban muchas autorizaciones -a denegarse-, mucha gente directamente no adquirió este tipo de productos, y aquellos que decidieron adquirirlo y comercializarlo, fueron pasibles de sanción y retiro de mercadería”, expresó a este medio Gabriel Pérez, subsecretario de Monitoreo e Inspección de Industrias y Comercios de la Municipalidad de Escobar. Cabe señalar que todo lo decomisado fue retirado por personal de la Delegación de Explosivos de San Isidro para su desnaturalización. Por su parte, los operativos se realizaron de manera integral en todo el distrito desde el domingo pasado inclusive.

“En general en la venta ambulante hay un control estricto, fundamentalmente en todos los centros comerciales, con diez camionetas en la calle trabajando, con buena repercusión”, dijo, resaltando el trabajo conjunto entre áreas de Transporte, Tránsito y Bromatología para controlar lo que se comercializa en la calle. “En esta ocasión estuvo la firme decisión de ir contra este tipo de actividades irregulares”, aportó, aclarando que si bien la mayoría de los puestos adquiere la mercadería en firmas reconocidas, esto le otorga una tratabilidad al producto, pero no así al uso del suelo para poder comercializarlo de manera regular.

Además, el miércoles se clausuró una quinta donde se realizaba una fiesta clandestina, en un trabajo articulado entre la Secretaría de Seguridad y la Dirección General de Control e Inspecciones. Ocurrió en la calle Santa Cruz de la localidad de Matheu, multando consecuentemente al casero y a otras personas que tenían la intención de realizar la reunión, con unos mil concurrentes.

Por su parte, sobre la labor de esta Dirección en General, Pérez puntualizó: “Nosotros ante denuncias siempre tomamos conocimiento y tratamos de alertar al organismo correspondiente, para que se dé cumplimiento a toda la normativa, tanto a las ordenanzas municipales como a las leyes nacionales y provinciales. Se controla el correcto funcionamiento de todos los aspectos, la parte documental, de seguridad e higiene, ocupación del espacio público, o que no genere algún tipo de problema para el vecino. En la mayoría de los casos Defensa del Consumidor es el ente para poder llegar a la Provincia y hacer la denuncia correspondiente. A nivel local las denuncias entran por atención al vecino y son derivadas al área que corresponde”, terminó.