“Falleció una gran luchadora”

En el programa “La Mañana de Todos” de FM Líder habló sobre  un videohomenaje de la ministra de Seguridad y reflexionó sobre lo que nos puede dejar la pandemia a nivel espiritual.

El monseñor Adrián Guedes fue entrevistado en la emisora local debido al fallecimiento de Patricia Paez Rocha el día jueves, la Subsecretaria de Riesgos y Protección Civil de la Nación.

Guedes habló sobre el rol que la autoridad ha desempeñado, y a continuación reflexionó sobre como esta situación de aislamiento que nos mantiene alejados también en el dolor, muchas veces nos puede ayudar a fortalecernos desde el aprendizaje.

“Falleció una gran luchadora. Si bien asumió en diciembre como funcionaria, ha sido una empleada del área de Seguridad, o sea que toda su vida trabajó cerca de bomberos, a nivel nacional, y cerca de la protección civil. Cuando había incendios forestales grandes, ella se recorría de Norte a Sur, toda la República Argentina”, recordó el monseñor sobre Patricia Páez Rocha, quien además según explicó, tenía encima suyo la responsabilidad de la reunión del ente nacional SINAGIR, la Mesa Nacional de Coordinación de Emergencias y Catástrofes. “La ministra de Seguridad nos ha hecho el honor de hacer la oración a nivel nacional, a través de un videohomenaje. Para nosotros fue muy lamentable su fallecimiento. Ella estuvo internada unos días por un tema pulmonar”, expresó Guedes.

El diálogo con la periodista Graciela Zorrilla respecto a este triste hecho, llevó a reflexionar sobre la necesidad de despedir a los seres queridos que se alejan y acompañar a los familiares. Y en este sentido, ante las preguntas de la periodista, Guedes expresó: “Si bien esto no es una cosa de Dios, es una cosa de los hombres que meten la pata con los otros hombres, creo que nos ha servido primero para recapacitar sobre la familia, y nos ha devuelto un poquito el lugar de la casa. Un lugar de seguridad, el principio fundamental y básico del cristianismo que es la familia”. A continuación, también dio como ejemplo algo que ha visto en sus amigos y compañeros en la parroquia. Mientras los veía clavando un clavo le han dicho: “hace tantos años que no hacía esto”.

Para el monseñor, entre los hechos tristes que están sucediendo, se pueden rescatar distintas cosas como que esto nos ha devuelto algo con lo que nos criamos. Además, repasó la paradoja de que todos necesitamos trabajar, estar activos para alimentar la casa, pero al salir nos ponemos en riesgo, y de ahí es donde sale la dicotomía circulante que lleva a elegir entre “la economía o la salud”. De esta manera, reflexionó: “Es un recomenzar para todos y un aprendizaje. Es un gran respirar para toda la civilización, la humanidad y el mundo entero, que nos hacia falta”