Exitosa jornada de ropero en la Parroquia de Matheu

ABRIGO Y CALZADO PARA DECENAS DE VECINOS

Tal como estaba planificado para el día 1 de la Novena a San Juan Bautista, el Padre Pablo de la parroquia homónima y Cáritas encabezaron una jornada solidaria entregando ropa en el templo a los vecinos de la localidad de Matheu. 

El ropero tuvo lugar en la misma parroquia, ubicada sobre la Ruta 25 junto a la Sociedad de Fomento del pueblo, adonde concurrieron decenas de vecinos provistos con una bolsa y respetando el distanciamiento social en la fila, en una entrega controlada que cumplió con todos los protocolos de seguridad y sanitización establecidos en el marco de la pandemia.

Si bien las puertas abrían a las 10.00, los beneficiados comenzaron a hacer cola desde las 8.00, en una jornada que se extendió hasta las 15.00 y que planean repetir en un futuro próximo, por lo que continuarán recolectando donativos en los días subsiguientes. 

“Quiero agradecer en primer lugar a todos los que han colaborado en estos días. Por eso se hizo esta campaña de abrigo, para poder concretar este ropero solidario en el que cada uno va a poder venir a llevarse diez prendas, incluyendo camperas o zapatillas”, expresó durante la oportunidad el Padre Pablo a este medio, aclarando que no se trató de una feria, sino de una entrega destinada a quienes más lo necesitaban, como forma de poder acercar lo que los vecinos solicitan a través de las redes de una manera más directa. 

La fecha fue elegida para coincidir con el primer día de la novena, en honor al santo de la Parroquia, San Juan Bautista: “La idea del ropero surge para poder darles y acercarles a todos aquellos que pueden necesitar. Es una forma distinta de festejar a San Juan Bautista, pero vivir también la caridad de la comunidad. Estamos muy contentos y queremos agradecerles de corazón a todos los que colaboraron, que fue mucha gente”, completó.

Para realizar el ropero, en conjunto con Cáritas, se ideó un esquema a través del cual la parroquia mantuvo sus puertas cerradas y se apostaron las mesas en el parque, para que los vecinos fueran formando fila del lado externo e ingresando de a uno. Una persona en el ingreso era la encargada de desinfectar las manos y las bolsas que habían llevado para guardarse las prendas. 

Se dispusieron cuatro estaciones con ropa de mujer, hombre, niños y bebés, y cada uno podía llevarse hasta diez prendas solo para uso familiar, siendo el calzado y los abrigos las más elegidas. 

“El Padre Pablo me ayuda con mercadería y merienda para la semana, siempre me da una bolsa. Soy pensionada porque tengo una discapacidad y estoy muy agradecida con el Padre y con todos los integrantes que trabajan con él para ayudar a la comunidad de Matheu, muchas gracias”, expresó una vecina durante la oportunidad, en entrevista con la radio FM Líder 98.9. Por su parte, otra mujer de nombre Verónica manifestó que “es una gran acción del Padre Pablo, porque se vienen los días fríos. Estaría bueno que sigan donando para poder ayudar a toda la comunidad”.

Como la fila llegó a medir más de 100 metros, se pedía a los concurrentes que tuvieran paciencia. Se acercó mucha gente y dejaban ingresar de a cuatro personas, una por cada estación, al aire libre, con mesas muy separadas y barbijos. 

Luego del éxito, los organizadores plantearon repetir la jornada y simultáneamente recordaron la posibilidad de donar tanto ropa como mercadería a la parroquia, que se recibe durante toda la semana hasta el día 27 de junio, desde las 10.00 y hasta las 12.00. El pedido también incluye alimentos no perecederos, dado que cada dos semanas intentan asistir a unas 80 familias para que logren acceder a un plato de comida en sus mesas. Ya se realizaron seis entregas de bolsones. 

“Así como armamos una campaña de ropa y el fruto es el ropero, ahora seguimos con una campaña de alimentos para poder continuar ayudando con mercadería como al principio. Las familias que lo necesitan son tantas que tratamos de seguir ayudando y poder colaborar con la comunidad”, finalizó el Padre Pablo.