“Esperamos que todo esto pase rápido para poder seguir trabajando”

En entrevista con este medio, Sandro Solís, secretario de comunicaciones de la Colectividad Boliviana de Escobar, se refirió a las medidas preventivas que se mantuvieron en el último tiempo en el ámbito de los mercados, a fin de reforzar la prevención del contagio. “Todo lo que fueran medidas de seguridad y protocolos de sanidad se estuvo trabajando correctamente en toda el área del mercado”, aseguró.

En el lugar se habían establecido dos cámaras de situación, cinco lavamanos (además de los baños ya existentes) con jabón líquido para lavarse las manos con frecuencia. Además, se establecía la obligatoriedad del uso de barbijo, guantes y máscara acrílica para los puesteros, y toda persona que ingresara tenía que pasar por la cámara de situación, en donde se les tomaba la temperatura con cuatro pistolas láser. Esto se cumplía tanto para los trabajadores como para los puesteros y clientes. “Los compradores a veces hacían caso omiso a estas indicaciones, pero los puesteros estaban obligados, sino no podían trabajar”, aportó Solís, e indicó además que muchos de los socios de la CBE estuvieron de acuerdo con cerrar el mercado no solo durante una semana, sino a lo largo de una quincena completa, “ya que el virus hace efecto en 14 días, eso es para evaluarlo”, consideró.

Por otra parte, respecto a la resolución que indica que no pueden permanecer más de 400 personas de manera simultánea dentro del predio, el representante de la colectividad responde que “no dan las cuentas”: “En el mercado existen 350 puestos. Si sacamos la cuenta, siempre hay dos propietarios por puesto, más uno o dos trabajadores. Los números no cierran, ni siquiera con la cantidad de puesteros solamente y sin contar los clientes. Es imposible”.

Asimismo, si bien se han agregado días de atención la semana anterior (lunes y viernes), para descomprimir la gran demanda de los domingos, martes y jueves, Solís se mostró también reacio a la idea de remover puestos para descomprimir la aglomeración de personas. “Es imposible sacarlos porque cada puesto trabaja con diferentes rubros. Hay muchos productores de verduras que son de la zonay hay muchos puestos que trabajan con frutas que no creo que los puedan dejar”, ilustró. Lo que se estaba implementando, en cambio, era permitir el ingreso de a tandas: 20 vehículos cada media hora.

“La Comisión Directiva permanece en contacto siempre con la gente de la colectividad, siempre colaborando con mucha gente del barrio y, por supuesto, sin dejar a los paisanos atrás. Esperemos que pase todo esto rápido y poder seguir trabajando”, cerró.