Dar hogar de tránsito: ser un pedacito de familia

Las organizadoras dan a conocer los distintos modos de ser parte de la vida de chicos que no tienen un círculo familiar, y cambiarles la vida.

En la ciudad de Matheu se encuentra un lugar que cada día crece un poquito más: la Fundación Juguemos y Caminemos Juntos. Esta casa, busca albergar a niños de 0 a 4 años, la primera infancia, para darles la oportunidad de que tengan una vida digna. Pero a su vez, convocan a madrinas y padrinos, personas que quieran compartir su tiempo con chicos que tienen mucho amor para brindar.

Raquel Morales, referente de la fundación, explicó que firmaron dos dispositivos con provincia. El primero es “familias en tránsito” y el segundo es un “hogar convivencial”. La labor que organiza la fundación sobre ser una familia de tránsito, Morales la explicó así: “es abrir las puertas de tu corazón, recibir a un nene y darle todo el amor posible para que pueda volver a su familia biológica o adoptiva en las mejores condiciones”. Es decir que las mamás en tránsito muchas veces cuidan bebés abandonados, o que por distintas cuestiones han sido alejados de su familia biológica. Los cuidan hasta que son dados en adopción o se reintegran a la familia. “A ellos se le vulneran los derechos, y con esta apertura de corazón ellos pueden hacer un cambio de vida”, dijo Morales.

Para llevar a cabo el programa de familias solidarias, hay un paso previo en donde se les realiza un examen psicoambiental y distintos trámites, que una vez aprobados permiten la habilitación a las familias. Además, la fundación cuenta con un equipo de profesionales, como pediatras, psicólogos y trabajadoras sociales, que asisten a las familias en tránsito en ese camino.

En esta labor que venían realizando, vieron que faltaba un paso: poder unir a los hermanos de aquellos chicos que se iban en tránsito. Por esto, hace seis meses decidieron abrir la casita, pensada para que los demás niños de esa familia estén contenidos. “No queremos que sea una institución, sino darles la contención de un hogar”, explico Raquel. Pero no pueden terminar de abrirla porque les faltan recursos, que hasta el momento son asumidos por ellas, y solo llegan a cubrir el 10 % de lo necesario. Por esta razón, les gustaría que la comunidad conozca la casita, y pueda sumarse a ayudar.

Ahora tienen una idea más. Sumar madrinas y padrinos, para que los chicos puedan salir del hogar durante los fines de semana y conocer a una familia que le comparta un poquito de su amor. “La idea es que puedan salir, esperar el viernes con emoción de irse a una casa llena de amor”, dijo Morales cuando desarrolló la idea, y explicó que con ese dispositivo la casita trabaja de lunes a viernes, el fin de semana se va de descanso y vuelve el domingo a las tres de la tarde esperando a los chicos que lleguen a las 18hs. “Los niños vuelven felices y comparten lo que cada uno hizo durante esos días, y así tener una verdadera familia”, dijo Raquel.

Aquellos que se quieran sumar a esta propuesta, ya sea como apoyo económico, con conocimientos profesionales, o para aplicar la idea de padrinazgo, se puede acercar a la dirección Juan B. Justo 805, en Matheu, o buscar en las redes como: “Fundación Juguemos y caminemos juntos”, en Instagram y Facebook. Para más información, la página web es www.fundacionjuguemosycaminemosjuntos.com.ar