¿Cuáles son los beneficios de los árboles para la ciudad?

LAURA MUDANO – La referente que impulsa conciencia sobre la importancia del arbolado urbano en el distrito, explicó días atrás en la emisora FM Líder 98.9 algunas de las características de estos seres vivos.

Como en ocasiones anteriores, Laura Mudano, la profesora de Biología con conocimiento y pasión por los árboles, explicó la razón que la impulsa a llevar a cabo su campaña en contra de la tala y mutilación por podas mal realizadas en épocas desfavorables. El interés que se ha despertado en los vecinos, ha hecho que muchos de ellos se adhieran con su firma al expediente que inició, y además, que repliquen la preocupación que les produce el daño hacia los árboles. Mientras tanto, la profesora sigue difundiendo poco a poco cuáles los beneficios que aportan los árboles a la calidad de vida de los seres humanos.

El que nombró como concepto básico fue la producción de oxígeno. “El árbol es un benefactor total, nos da todo a cambio de nada, solo de respeto. Son los únicos seres vivos que utilizan el dióxido de carbono del ambiente, tan nombrado hoy en día por el cambio climático”. Al explicar esto, se refirió a que los árboles disminuyen la concentración de dióxido de carbono del ambiente, porque en el proceso químico que se da en la fotosíntesis, lo transforman en alimento para ellos mismos. La fotosíntesis la hace en la etapa principal en el momento de luz. Como resaltó Mudano, de allí proviene el nombre del proceso: foto = luz, síntesis = elaboración, en este caso de alimento para si mismos. Este proceso apareja otro provecho para los espacios urbanos, principalmente en épocas de altas temperaturas: “Muchas veces la gente saca árboles y los reemplaza por tinglados, lo que hace un efecto negativo en la ciudad. El árbol toma la energía lumínica del sol, y la transforma en su propio alimento mediante la fotosíntesis. Lo que hace el techo es reflejar la luz. No la incorpora”.

Otra característica que parecería esencial cada vez más, principalmente en épocas de lluvia, es que “son bombas extractoras de agua”. Según explicó la docente, en los lugares donde hay árboles, las napas de agua no suben en exceso, ya que las raíces absorben el agua para su propio consumo, y además, luego la transpiran o la evaporan. Para ejemplificar esto, lo llevó a un hecho de gran envergadura ambiental, como el que esta sucediendo en la provincia de San Luis: “Allí han sacado muchísimos árboles y se ha originado un río que antes no había. Recomiendo el documental Río Nuevo en Youtube, el cual cuenta la historia”.

Laura Mudano habló también de algo muy particular: “Los árboles sienten”. Si bien se entiende que es un ser vivo como otros, muchas veces – resaltó – es más difícil para la gente considerar que sufren o que pueden tener sensibilidad ante lo que les ocurre, porque ante el ser humano no se mueven ni expresan. “Los árboles se comunican entre ellos. Un árbol de bosque esta más protegido que un árbol urbano, porque el de bosque puede comunicarse con el resto de la comunidad a través de las raíces y de los hongos de sus raíces”, apuntó la defensora arbórea, agregando que otro punto de intercambio entre ellos son las copas, a través de una comunicación química.

Muchas veces, se valora la sombra que producen estos seres vivos en épocas de altas temperaturas, cuando resulta cómodo sentarse debajo de ellos, o estacionar el auto para refrigerarlo. Pero transcurren los días, y cuando llega el otoño, parece olvidarse de donde proviene aquello, y lo primero que produce quejas en algunas personas son las hojas secas en las veredas. La docente recordó un concepto: “Las hojas sirven de abono para el mismo suelo. Muchas veces, la gente barre las hojas, y después esas mismas personas van a comprar abono a los viveros. No se dan cuenta de que eso protege al pasto de las heladas”. No sólo eso, sino algo más: “Forma ecosistema entre las hojas y el suelo. Eso que se forma son microorganismos indispensables para el suelo, porque este tiene que nutrirse, y las hojas le dan esa nutrición”.

Para llevarlo a lo cotidiano, la profesora de Biología sugirió otro beneficio no tan difundido, con algo de cercano alcance. Así, refirió a que son la materia prima para varios de los medicamentos que se consumen habitualmente. Entre estos, ejemplificó nombrando la aspirina, la cual proviene de un tipo de Sauce.

Como conclusión de la visita radial, la profesora quiso recordar que la protección del arbolado urbano está legislado en la Provincia a través de la Ley 12.276, por lo que cuando no se respeta el patrimonio arbóreo, se está infringiendo la norma ambiental.