Con gran éxito, finalizó una nueva edición del Festival Ensueños

Más de dos mil personas lo disfrutaron, de manera totalmente gratuita, en las siete sedes distribuidas entre Escobar, Maschwitz, Campana, San Fernando y Río Luján. “En estas sociedades tan castigadas, el teatro es una trinchera”, manifestaron los organizadores.

El domingo pasado se vivió el gran cierre del Festival Ensueños Latinoamericano de Teatro (FELT), que en su tercera edición, tuvo nuevamente como sede central a la Sala Ensueños ubicada en la Sociedad de Fomento Vallier de Escobar.

El ciclo comenzó el pasado jueves y se desarrolló durante cuatro días consecutivos, convocando a más de dos mil personas a disfrutarlo.

En el transcurso, se exhibieron un total 45 obras de distintos países latinoamericanos, incluyendo elencos nacionales, pero también de Venezuela, Uruguay, Chile, Colombia, Bolivia, Brasil, Perú y Estados Unidos. Estas fueron repartidas entre la sede central y el Centro Cultural Comunitario El Bondi de Ing. Maschwitz, el Teatro La Rosa de Campana, la Colectividad Boliviana de Escobar, la Sociedad de Fomento Río Luján, Tinku Espacio Teatral y el Teatro Municipal Martinelli en San Fernando.

Durante la apertura oficial se realizó un homenaje a la “Comedia de Campana”, en conmemoración de sus 50 años de vida, y se reafirmó la participación de la Sala Ensueños en la ARSAT (Alianza Regional Sudamericana de Teatro) para articular con grupos y festivales de la región y continuar así con estas experiencias de intercambio.

A la hora del cierre se expresaron palabras de afecto y contención para con los elencos chilenos, a raíz de la terrible situación que se encuentran viviendo sus compatriotas y que ellos acompañan a la distancia. Terminada la última función, los presentes disfrutaron de la música a cargo de Guitarras del Río quienes cómo Juano Siembra y el grupo Wakisiri (Hugo, Mariela y Nico Correa) sumó su música.

“Este año sumamos con felicidad espacios nuevos. Estamos llevando el teatro a espacios donde usualmente este tipo de expresión no llega. En estas sociedades tan castigadas, el teatro es una trinchera. Pero no una trinchera de piedra, sino de libros. Un país logra la libertad a través de la cultura, la educación y el arte”, expresó Gabriel Faversani parte de la organización. “Hacemos estos festivales autogestivos gracias a un grupo enorme de colaboradores. Siempre con el apoyo de la familia de Vallier. Y los hacemos para construir mejores realidades para nuestras comunidades”.

Cabe señalar que el éxito de este festival se suma al de los anteriores, y todos ellos en su conjunto lograron sumar la participación de más de ocho mil personas.