Cómo fue el año de Home Office

El 91% de los trabajadores no recibió ninguna ayuda por parte de sus empleadores para el pago de Internet, luz o algún otro servicio, de acuerdo a un estudio realizado por la consultora Adecco Argentina.

El 58% de los consultados confirmó que su empresa continuará haciendo home office; el 50% dijo que aceptaría trabajar con un modelo híbrido (parte en casa-parte en la oficina); el 31% perdió el beneficio del almuerzo; y un 56% aseguró que su situación económica empeoró desde que se desató la pandemia.

Según explica la consultora especializada en recursos humanos en su estudio, la llegada del Covid-19 al país generó que alrededor de 3 millones de trabajadores argentinos abandonaran sus oficinas, sus escritorios y espacios, las reuniones en equipo, el encuentro en la cocina, el after office y comenzaran a trabajar virtualmente desde sus hogares. 

Casi el 57% de los consultados consideran el Home Office como un beneficio, en tanto que para un 32% dejó de serlo, dado que es su forma de trabajar.

“En los primeros meses de la cuarentena, una de las mayores complicaciones de la nueva modalidad era el trabajo excesivo y la imposibilidad (en muchos casos) de poder cortar con la rutina laboral. El 42% trabajaba más horas que cuando concurría a la oficina. Luego de casi un año, esta tendencia se revirtió ya que, en la actualidad, un 51% aseguró haberse acostumbrado y acomodó sus tiempos para no trabajar más que cuando estaba en la oficina. Sin embargo, las jornadas laborales más largas que en la “normalidad” se mantienen para casi un 38% de los que participaron en la encuesta”, afirma Adecco.

Con respecto al trabajo en casa con los chicos, un 19% admitió que al principio fue difícil pero que con el paso del tiempo todos se fueron adaptando y terminó funcionando. Un 13% consideró que, más allá de todo, afecta la productividad laboral de las personas; mientras que para otro 10% de los consultados no afecta en absoluto. Frente a esta consulta, el resto de las personas prefirió no contestar.

En referencia a la situación económica en pandemia, un 56% manifestó que su situación económica empeoró desde que llegó la pandemia,mientras que para un 33% de los argentinos se mantiene igual. En tanto que para un 10% es mejor que antes de la llegada del Covid-19 al país.

Muchos argentinos, además de readaptar su vida a la nueva modalidad, también debieron readaptar sus hogares. Un 62% aseguró que pudo hacerlo correctamente, mientras que el 38% no pudo hacerlo por diversos factores: económico, falta de espacio y otras situaciones. En este aspecto también se puede señalar que el 72% no recibió ningún tipo de ayuda de su empleador para equipar su lugar de trabajo. Sólo un 28% tuvo la suerte de recibir sillas, escritorios, computadoras o alguna ayuda económica para adquirir equipos, muebles o suplir alguna otra necesidad.

En una misma línea, un 91% destacó no estar recibiendo ninguna ayuda económica para el pago de los servicios de Internet, luz u algún otro servicio. Solo un 9% cuenta con el respaldo económico para afrontarlos.

Al respecto, el 63% aseguró estar gastando menos dinero que cuando concurría al trabajo diariamente, un 15% indicó que gasta lo mismo, un 10% que tiene más gastos, en tanto que un porcentaje similar admitió no haber realizado ese análisis sobre su economía personal.

Adecco Argentina realizó el estudio con más de 3.700 trabajadores para conocer cómo se adaptaron, qué ayuda recibieron por parte de sus empleadores y qué esperan de este nuevo formato laboral que, por lo que parece, llegó para quedarse.