Celeste García continúa apostando a la solidaridad

54ª REINA NACIONAL DE LA FLOR

Junto a su familia, la joven garinense, multigalardonada en prestigiosos certámenes de belleza, comenzó hace poco a confeccionar barbijos caseros y a venderlos. Lo que logra reunir, lo dona al Hospital Erill y a un comedor de Benavídez.

No solo representó a lo largo de su carrera como reina y princesa a numerosas instituciones del partido de Escobar, y a otras nacionales e internacionales, sino que entre toda su labor nunca dejó de pensar en los demás. Tal es el presente de Celeste García, la 54ª Reina Nacional de la Flor, recientemente coronada como  Miss Petite Belleza Mundial Internacional 2019 en el certamen que se desarrolló el año pasado en Guayaquil, ciudad del Ecuador.

Hoy por hoy, en aislamiento en su hogar a raíz de la pandemia, continúa poniendo en práctica los valores que representa a través de la solidaridad, en uno de los momentos más duros que atraviesa nuestra comunidad.

Todo comenzó como un microemprendimiento familiar, en el que ella y su madre fabricaban barbijos caseros para que sus allegados y conocidos se protegieran del virus. Pronto el proyecto fue creciendo y más personas se fueron contactando con ella para adquirir el producto.

Fue así como, utilizando su influencia y su llegada dentro de nuestra comunidad, comenzó a donar parte de lo recaudado para la confección de camisolines que son requeridos por el Hospital provincial “Dr. Erill”, a través de su Asociación Cooperadora. Otra parte se destinó a la compra de alimentos para donar al comedor “Un sueño para los niños”, ubicado en la vecina localidad de Benavídez.

En breve, por primera vez, se realizará la entrega inicial de camisolines a la Cooperadora del Erill. Asimismo, a raíz de la difusión que tuvo la iniciativa en sus redes sociales, muchos vecinos y amigos se sumaron a colaborar comprando barbijos, y otros tantos donaron las friselinas con las que se cosieron los camisolines. “En estos días también van a estar llamándome para seguir realizándolo, así que me parece genial. Creo que está bueno ayudar desde donde uno puede, ya sea compartiendo las publicaciones o haciendo donaciones”, expresó la joven, en entrevista con este medio.

Respecto al comedor, trabaja dándole de comer a los chicos desde hace más de 14 años sobre la calle Juan Gutiérrez al 1000, en la localidad de Benavídez, partido de Tigre. Mercedes, la propietaria de la vivienda en la que funciona, conoció a Celeste por casualidad hace un año y medio, y desde entonces conformaron un vínculo solidario.

“Quise ir a conocerlo para ver cómo era, porque atiende muchos niños de su ciudad, y así fue que empezamos a ayudar. Realizamos la colecta para el Día del Niño, y para Pascuas hicimos más de cien huevos con mi mamá en mi casa, y fuimos y lo donamos a los chicos. Siempre estamos donando alimentos y ropa, a partir de que yo he movilizado a mis amigos a través de mis redes sociales, junto con gente de Escobar, de Garín y de Maschwitz que había empezado colaborar y a llevar alimentos en este último tiempo. Así se va formando una red social entre jóvenes y adultos, me parece muy bueno y muy interesante”.

Pueden adquirir los barbijos, personalizados, bordados y con capas, que fabrica Celeste en su casa y tienen un costo de entre $ 150 y $ 200, contactándola a través de sus redes sociales de Facebook como Celeste García e Instagram como @g.celess.

“Con esto queremos alentar obviamente a la gente a que tenga un pensamiento más solidario y humilde, y que lo haga de corazón para ayudar a miles de personas que están atravesando en esta situación de pandemia un momento bastante complicado”, finalizó.