Belén Ameijenda quiere ser la primera mujer discapacitada “en Latinoamérica” en correr en automovilismo deportivo

Tiene un sueño y está poniendo todo de su parte para cumplirlo. Para ello necesita del apoyo de comerciantes y empresas que respalden su proyecto. En sus 24 años, con una afección mielomeningocele de nacimiento, sorteó cada obstáculo que le puso la vida con ahínco y perseverancia. Desde El Diario de Escobar queremos difundir su historia, para que sirva de ejemplo que, con esfuerzo, los objetivos pueden hacerse realidad.
Belén Ameijenda, primera piloto discapacitada en el automovilismo deportivo.
Belén Ameijenda.

Por: Patricia Herrera

Belén Ameijenda, de 24 años de edad, nació con una enfermedad conocida comunmente como “espina bífida”. “Cuando nací los médicos les decían a mis papás que no iba a poder caminar y que iba a tener que usar silla de ruedas, y la realidad es que hasta el día de hoy siempre me manejé con bastones canadienses. Mi kinesióloga y mi traumatólogo me ayudaron a caminar y a salir adelante desde el primer día, independizarme y poder lograr todo por mí misma”, nos cuenta esta joven estudiante de Psicología y periodista deportiva.

“No vengo de familia de pilotos aunque todos somos amantes del automovilismo. Desde que nací miraba el Turismo Carretera. A través del periodismo me pude meter en el mundo de los motores y quedé fascinada. Una vez fui a cubrir en el TC Mouras y vi a Juan María “Gatito” Nimo, quien tiene una discapacidad física a raíz de un accidente y pensé: ‘si él puede, nada me lo impide a mí’, es una cuestión de actitud”. “Seré la primera corredora discapacitada en Latinoamerica. Estoy muy entusiasmada con este proyecto”, exclamó.

Su mayor deseo es poder correr en la Fórmula 1100, que es una competencia zonal que se desarrolla en diferentes autódromos de la provincia de Buenos Aires y para ello está en la búsqueda de espónsores.


“La primera vez que, a los 18, que me subí a mi propio auto sentí una total libertad e independencia. Antes me llevaban, me iban a buscar y después a casa. No tenía una vida social muy activa. Tener el auto me dio autonomía para ir a la facultad sola, salir con mis amigos. En fin fue una independencia mía y a la vez mis papás, que estaban más relajados y no pendientes de mis horarios”.

El gusto por las carreras fue de nacimiento, “la pasión fue desde siempre. TC todos los domingos almorzando, vas mamando eso”.

Belén no es una chica que se haya quedado quieta, ya que se dedicó a los deportes y a estudiar. “Empecé a elegir qué deportes hacer. Hice natación mucho tiempo, después equitación y después me dediqué periodismo deportivo, que me acercó un poquito más a ese mundo porque tenía mis amigos fierreros y con mi auto íbamos a alguna carrera, o a ver picadas en el Autodromo”.

“En el 2019 vi al ‘Gatito’ correr en el TC Mouras en La Plata y ahí entré en razón: ‘si él está corriendo, yo en algún momento quizás lo pueda hacer. A mediados de 2020 hablando con un amigo piloto me dijo ‘lo que vos soñás se puede proyectar y no te va a impedir lo que tengas físicamente para poder correr’. Nos pusimos en campaña y me ofreció probar en la Fórmula 1100, que es una categoría zonal algo ‘tranqui’. La mayoría son chicos y más que nada sabiendo que no tengo experiencia en el automovilismo. Fuimos a ver un auto que ya estaba armado de la categoría para ver si podía entrar y salir sola, que lo pude hacer, y ahí nos dimos cuenta que era un sueño que se podía proyectar, que se podía hacer realidad”.

Belén correría en auto con adaptaciones. “Mi problema me impide apretar los pedales. Si bien tengo fuerza y musculatura en las piernas no es la suficiente como para hacerlo”. La adaptación del freno, acelerador y embrague estarían en el volante.

En búsqueda de espónsores

En estos momentos lo que necesita Belén es comerciantes y empresas que quieran esponsorearla ya que “hay que armar el auto, pagar los entrenamientos, los equipos, etc. Es un proyecto único en Argentina y en Latinoamérica”, dice espectante.

“Me sirve desde una peluquería hasta una empresa. En mi caso, lo que se decidió es que no tengan un monto mínimo ni máximo para abonar, por una cuestión de que estamos la pandemia y eso afectó a mucha gente. Decirle hoy a una empresa que ‘tenés que poner tanto para estar presente’ la verdad que no da. Lo bueno es que pueden aportar lo que consideren. Lo importante es que tiene que ser por mes, obviamente lo que consideren. No solo pueden aportar económicamente, sino que si viene un taller o una casa de repuestos o una casa de indumentaria de seguridad para pilotos (guantes, cascos, etc) se puede colaborar desde ese lugar, también. Y el logo va a estar en los banners y en el auto”, detalla.

En relación al entrenamiento que tiene que realizar, nos eplica que: “El piloto necesita una preparación física increíble. Es muy severa la demanda física que exige el automovilismo. Me estoy entrenando todos los días. Ejercito más el tren superior, brazos, espalda, pecho, abdominales. Se entrena todo, pero pongo más énfasis en eso”.

Volantear, pasar los cambios, subir y bajar del Fórmula es todo esfuerzo de esa zona corporal. “En pocos días voy a tener una prueba de escape en donde en cuatro segundos tengo que salir del fórmula de la manera que sea. Lo importante es salir en cuatro segundos. Es el tiempo que soporta el buzo antiflama antes de que el fuego toque el cuerpo. Es una prueba que se le hace a las personas que tienen algun impedimento físico”.

Con esa prueba superada, Belén ya contará con su licencia en mano, la que ya cuenta con la habilitación médica y está firmada, faltando solo ese paso para que pueda estar en la pista.
“Todo depende del presupuesto, además en mi caso por tener discapacidad tenemos que ver el tema de las adaptaciones en tiempo y forma, la preparación del auto y de mí misma, porque es la primera vez que estoy en este deporte”.

Contenta con su llegada a los boxes, nos cuenta que en la categoría la recibieron con los “brazos abiertos desde el día cero”. “Están conmigo firmes y me apoyan. El día que fui a sacar la habilitación estaba conmigo Matías Neves, que es el actual presidente de la categoría; con la hermana Micaela, que también corre; con Matías Machuque, que es el piloto que me incentivó a poder correr. El grupo humano es muy bueno”.

Hacer historia

En el automovilismo, especialmente en la Fórmula 1100, la preponderancia de los corredores es de sexo masculino.
“Si bien hay un 90 o 95% de hombres se les está dando un rol importante a las mujeres. Antes si no corrías en la ‘Copa de mujeres’, no podías competir. Si querías ser piloto mujer tenías que competir si o sí en esa categoría, porque no había otra. Ahora cualquier mujer puede correr en cualquier categoría. Se les está abriendo las puertas en el automovilismo a las mujeres de una manera muy importante, que no se daba antes, y haciéndoles saber que pueden correr de igual a igual”.

Además de su sueño, Belén persigue el de la inclusión. “El automovilismo no tiene su parte adaptada, como sí pasa en otros deportes. Representar a mucha gente que no se anima a vincularse con el deporte es una gran responsabilidad y lo tomo como tal”.

Con todo su bagaje y su historia de vida, el camino recorrido no ha sido fácil pero tampoco imposible. Esta jovencita sueña y quiere dejar una huella a su paso. “Mi propósito como primera piloto mujer con discapacidad de automovilismo deportivo en Latinoamérica no solo es llevar un mensaje a la gente, sino también que la discapacidad y la inclusión sea un tema del cual se hable y se vea más”, culminó Belén.

Belén es la protagonista de una historia de pasión, de lucha y de perseverancia. Difundiendo su proyecto estaremos colocando nuestro granito de arena en esa gran montaña, que tenemos que lograr entre todos, en la total inclusión de las personas diferentes.

Contacto

Para contactarse con Belén Ameijenda y colaborar con su proyecto pueden hacerlo a través de: