Allanaron la casa del YouTuber Yao Cabrera

DROGAS Y FIESTAS CLANDESTINAS

Dos viviendas del country San Marco fueron inspeccionadas por personal policial en el marco de causas vinculadas a drogas y fiestas clandestinas. En una de ellas habita el polémico YouTuber, quien quedó detenido.

En apoyo externo al personal de Prefectura Principal de La Valle, a cargo de la agrupación Albatros de narcotráfico e inteligencia, se realizaron allanamientos en dos viviendas del country San Marco, sito en calle Dean Funes 2001, de nuestra localidad bonaerense, en el día de ayer.  

Allí, por disposición del Juzgado Federal de Zárate-Campana a cargo del Dr. Ocampo, se inspeccionaron dos viviendas pertenecientes a las Unidades Funcionales 125 y 196. En la primera de ellas, personal policial incautó 65 gramos de Cogollo de Marihuana, 1322 dólares, 17 mil pesos en efectivo y un circuito cerrado de cámaras en la vivienda. Su morador aprehendió a Tomás Francisco Mastrolorenzo,  de 23 años, quien quedó imputado por tenencia de estupefacientes.

En la segunda, donde uno de los moradores resultó ser el YouTuber  Yao Cabrera, se le realizó la infracción al artículo 205 del Código Penal a 24 personas que se encontraban en el lugar, entre ellas varias menores de edad, a quienes  se les secuestraron 23 teléfonos celulares, 5 notebooks, 12400 dólares estadounidenses, 19.800 pesos, 2 pendrives, un picador con restos de marihuana y un circuito cerrado de cámaras de seguridad.

El procedimiento se realizó en el marco del Artículo 205 de Código Penal Nacional y acontecimientos investigados bajo el Artículo 224, 225, 226 231 del mismo reglamento.

Asimismo, se procedió junto con el personal de Tránsito al secuestro de un vehículo tipo colectivo marca Mercedes Benz, dominio IFE033, color naranja. Intervino en el hecho, el subcomisario David Cristi, Jefe de turno de la comisaría 2 de Escobar.

Antecedes

Esta no es la primera vez que el YouTuber uruguayo Yao Cabrera forma parte de un evento que genera polémica. En el año 2016 ya se había visto involucrado en un escándalo de pederastia, ya que presuntamente se habían filtrado mensajes y fotografías que mostraban a Yao implicado con menores de edad.

Al año siguiente, en 2017, nuevamente se vio involucrado en un caso de presunto abuso hacia sus fans, con quienes se habría sobrepasado. Por este acto, el YouTuber recibió una golpiza por ‘hater’.

También en 2017, fue acusado de robar la identidad de un usuario de nombre Sergio Ramirez. Bajo este nombre, realizó un comentario en el canal del YouTuber Luisito Comunica, donde pedía conocerlo. Este YouTuber comenzó a buscarlo y causó que el perfil de Ramirez consiga más de un millón de seguidores en un mes.

Este año, hace aproximadamente un mes, ya había realizado una fiesta clandestina en la misma casa del mismo country San Marco en Escobar. Este hecho derivó en una denuncia hacia Yao por parte del intendente del partido Ariel Sujarchuk. Tras esta denuncia del mandatario municipal, el YouTuber en cuestión divulgó un video pidiendo disculpas, pero parece que el arrepentimiento duró poco.

¿Quién es Yao Cabrera?

Yao Cabrera es uruguayo, vive en Argentina y tiene 23 años. Desembarcó en youtube en 2015 y rápidamente se convirtió en una especie de “celebridad” de internet, con casi 7 millones de suscriptores en su canal. Se trata del youtuber más polémico de las redes sociales y a la hora de llamar la atención o sumar seguidores no tiene escrúpulos. No hace mucho, fingió su secuestro y  muerte en manos de sicarios. El video causó conmoción y todo tipo de reacciones en Instagram y en TikTok, donde compartió el material perturbador.

Lo paradógico es que Yao Cabrera marca tendencia en Twitter y cada vez que hay alguna noticia suya, las redes sociales explotan y se llenan de posteos y mensajes indignados por la impunidad de la que goza casi siempre. Es idolatrado por muchos y odiado por tantos otros. Sus videos  pueden gustar o ser repudiados; sin embargo, de una forma u otra, sus reproducciones se multiplican y se multiplican. 

Y cómo “el segundo de fama” dura poco, ayer protagonizó otro hecho. Pero éste no es ficción.