Alarma por un intento de robo en el barrio Villa Angélica

GARÍN

Vecinos se contactaron con las autoridades a través del programa Ojos y Oídos en Alerta, y en menos de cinco minutos arribó un móvil policial al lugar. Si bien momentos antes el sospechoso había escalado un portón para poder ingresar, la policía buscó por todos los rincones sin poder dar con él. Se cree que huyó por los techos y/o parques de casas vecinas. 

El hecho ocurrió en instantes cercanos a las 22.00 sobre la calle Olivetti de la localidad de Garín, entre Islas Malvinas y Eva Perón del barrio Villa Angélica, una zona en donde se viene denunciando la constante presencia de asaltantes y que por ende fue blanco de intensos operativos policiales con detenciones en los últimos días. 

Todo comenzó cuando la vecina Mariela Almará pidió un delivery para cenar y lo esperó en la puerta, precisamente por causa de los robos y los movimientos extraños en el barrio.

Fue entonces cuando divisó a una pareja, un hombre y una mujer, arribando a la cuadra en bicicleta. Una vez detenido el vehículo, el primero escaló el portón de la casa vecina, donde reside una mujer mayor que vive sola, mientras que la chica se quedó del lado de afuera haciendo de “campana”.

De inmediato se dio aviso a la dueña de casa y se le recomendó que cerrara todas las puertas. Acto seguido se envió el aviso y la ubicación a las autoridades a través de Ojos y Oídos en Alerta, desde donde se envió un móvil policial que llegó al domicilio en menos de cinco minutos. Previamente, la vecina testigo comenzó a gritar por ayuda para que se oiga en todas las casas y se active la alarma vecinal. 

“Empezaron a salir todos los vecinos, la policía se metió en la casa y empezaron a buscar por los techos, pero esta persona ya no estaba. Había preparado incluso la garrafa de otra vecina de al lado para llevársela, y la dejó tirada”, narró Mariela, en entrevista con este medio. En cuanto a la mujer, al momento en que se percató de que estaba siendo observada e identificada, comenzó a alejarse lentamente hasta perderse de vista. El móvil salió en su búsqueda con las características de la vestimenta y la bicicleta aportadas por los vecinos, pero tras un rastrillaje por la zona, no lograron dar con ella.  

Horas después de este angustiante suceso, rondando las 00.30 se escucharon ruidos que indicaban la presencia de un intruso y volvieron a activar la alarma, aunque nuevamente el individuo logró escabullirse. “Saltó para atrás de mi casa, llamamos otra vez a la policía, revisamos todo, y no logramos dar con él”.

“Todos los días hay un robo; todos los días llegan las 21.30 y ya comienzan a entrar en las casas, en los patios; están robando garrafas, bicicletas, siempre escuchamos que saltan un tapial… En este caso estamos muy agradecidos porque la policía llegó rapidísimo y los vecinos se portaron muy bien, salieron todos a la vereda”, finalizó Mariela.