4 de marzo de 1877: no se puede fundar lo ya constituido

El profesor e historiador Gustavo Issetta relata sobre esta polémica fecha que oficialmente se tomó como fundacional del pueblo de Escobar, cuando éste ya existía.

El 4 de marzo es uno de los días más tristes del partido de Escobar. En esa fecha de 1877, Inglaterra invadía Escobar a través de su ferrocarril que iba a terminar en Campana, como primera medida en la extensión de las vías.

Parece exagerada la expresión “invadir”, pero no lo es; ya que el diseño agroesportador del país por aquel entonces a nivel económico y político se complementaba con la geopolítica inglesa. Aquella de extender los ferrocarriles como telaraña atravesando los territorios más productivos de una nación y así hacer una polea de transmisión entre las zonas rurales agrícolas y el puerto de Buenos Aires.


Para ello, se eligió Campana como cabeza del riel, una ciudad industrial con muchas posibilidades en materia industrial, en esos momentos. Es así que se la llamó “La Manchester argentina”.

De esa manera, se unía el Río de la Plata con el Río Paraná y toda la economía argentina.

Esto no es nuevo, aún se sigue replicando en algunas partes de nuestro país y del mundo.

Cuando se conoció la noticia en Escobar. Doña Eugenia Tapia de Cruz y otros grandes propietarios de tierras procedieron a vender parte de sus territorios. Existió un volante de remate para ese 4 de marzo de 1977 que anunciaba que se iba a fundar “Un nuevo Escobar” como resalta el cartel.

Lo cierto es que Escobar ya existía desde mucho antes, con los habitantes originarios escobarenses que fueron desarrollando sus poblados, con conciencia geográfica, identidad cultural y un nombre que los representaba. Conciencia de pueblo que se extendió hasta las generaciones rurales.


Decir que el 4 de marzo de 1877 se creo un pueblo pertenece a la mitología, más que a la verdad de la historia.