Agua extraída del pozo: palabras de profesionales

En diálogo con FM Líder 98.9, cuatro especialistas de distintas áreas explicaron líneas importantes respecto a la investigación sobre el agua del barrio El Cazador, y qué recaudos tomar a partir de ahora.

Los días pasados, este matutino publicó sobre el documento resultante del control llevado a cabo por el Centro Urbanístico El Cazador (CUDEC), a raíz de una inquietud de los vecinos sobre el agua del barrio. La presencia de sustancias como arsénico, nitratos y nitritos en valores superiores de los permitidos, alertaron a los vecinos por el perjuicio para la salud. De esta manera, cuatro profesionales trataron de difundir información útil sobre la situación, ya que esto podría estar pasando en otras zonas del distrito y la provincia.

Los profesionales consultados fueron Leo Pérez, arquitecto y vicepresidente del CUDEC; Liliana Martínez, Licenciada en Química; Leandro Gallo, geólogo y Maricel López, Médica. Los puntos tratados fueron las precauciones a nivel salud, la perforación y el tratamiento del pozo. Esto es para empezar a tomar medidas con calma y tiempo, ya que los problemas se dan a raíz de una acumulación de algunas de estas sustancias en el organismo.

Liliana Martínez, Licenciada en Química, explicó cómo se dio la inquietud respecto a analizar el agua en el barrio, y por qué se apuntó al registro del arsénico y al nitrato: “Hay una normativa vigente que está en el Código Alimentario Argentino que habla de muchas sustancias que están acotadas. El tema es que estén dentro de los parámetros que limita la normativa vigente. Acá se apuntó al arsénico y a los nitratos porque es una problemática a nivel país y en la zona”. En el caso del análisis del barrio, los valores de estas sustancias fueron superiores a los que permite para la salud la norma vigente.

Las familias deben tomar ciertos recaudos si es que utilizan el agua para consumo, cocina o riego de huertos. El primer paso es hacer un estudio de agua en una institución confiable. Los recomendados por los profesionales fueron laboratorios con gran experiencia en estas sustancias como por ejemplo AYZA, INTI o alguno de una universidad. En caso de no ser un lugar confiable, no tendría sentido hacer el estudio, ya que puede salir mal. “Nosotros hemos tenido una mala experiencia con un laboratorio en Escobar. No fue coincidente con los otros laboratorios”, explicó la doctora Maricel López.

Antes que nada, es bueno aclarar algo sobre el hecho conocido de hervir el agua para consumo o cocción. López, resaltó: “La cloración del agua o el hervido puede llegar a matar las bacterias, pero no los contaminantes que son químicos”. Inclusive, por el contrario, dijo que se concentran y hay más riesgo de intoxicación.

Como algunas de las medidas a tener en cuenta, los especialistas mencionaron que hay filtros para instalar en el hogar que mejoran toda la calidad del agua. Hay de diversos tipos según el problema particular que tenga el pozo, pero lo importante, como dijo el geólogo Leandro Gallo, es que esté certificado por ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). “Sumado a esto, se debe realizar la limpieza del pozo una vez cada seis meses. Pero siempre, teniendo en cuenta el estudio del pozo propio. La salida más segura es comprar agua en bidón”.

La profundidad a la que se encuentra el pozo es otro punto a considerar. Liliana Martínez, licenciada en Química, dijo: “se debe acudir a técnicos para que hagan las perforaciones correctas según la distancia que necesita el lugar”.

Leandro Gallo, el geólogo, explicó la razón. “Según la altura, si el pozo no es lo suficientemente profundo, extrae agua del acuífero Pampeano, que es permeable a las sustancias nocivas. No así, el acuífero Puelche, que está más profundo y separado del otro por una capa de arcillas que filtra estos contaminantes, aunque también tiene zonas no seguras.”

Respecto a los efectos en la salud, la médica Maricel López dijo que hasta que uno haga el estudio de su pozo particular hay que tener precaución. En caso de estar contaminada, hay personas más susceptibles a los riesgos. “Los niños, menores de un año, pacientes con enfermedades crónicas y ancianos no pueden consumir ese agua. El resto, tendría que estar asegurándose, sobre todo cuando el consumo es continuo. En caso de que la persona venga tomando agua del lugar hace largo tiempo, y ahora se enterara que su pozo tiene valores altos de sustancias nocivas, lo que podría hacer es un estudio de toxicología. Uno de los lugares para hacerlo es el Hospital Fernández en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, o para quienes tienen prepaga, el Hospital Austral”, dijo López. Según la profesional, el daño que produce el arsénico es difícil de detectar, ya que a veces se traduce en enfermedades comunes. Sin embargo, ante un consumo crónico de agua con exceso de arsénico, pueden aparecer enfermedades graves causadas por estas sustancias.

El objetivo del estudio fue también que haya respuestas de las autoridades. Leo Pérez, el vicepresidente del CUDEC, dijo que luego del informe, pidieron información pública al estado nacional y a AySA, “para conocer los estados de las obras, ya que no sólo en El Cazador no hay acceso a agua corriente ni cloacas, sino que el 80 % del partido de Escobar tampoco tiene. En este año, tanto agua como cloacas tendrían que haber sido licitados”, expresó.

En caso de que se desee obtener información más detallada sobre todo lo mencionado, se puede escribir al correo electrónico Cudec@cudec.org.ar o entrar a la página web del CUDEC, donde también se podrán obtener números telefónicos de contacto.

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