Vitró para transformar

Un taller donde se aprende el procedimiento de fusión de vidrios, e incursionan en uno nuevo: el ‘cristal rock’.

En la ciudad de Matheu, la tallerista Miriam Castelletti se encarga de reutilizar aquello que pareciera que ya no sirve: vidrios rotos. Y sus alumnas, siguen el mismo camino. “No Me Olvides” es el nombre del taller de vitró de la profesora que ha dedicado gran parte de su vida al arte, y que actualmente hasta creó una nueva técnica junto a su hijo.

Realizar la vitrofusión es un cable a tierra para la tallerista y sus alumnas. Esta consiste en la técnica de fundir y superponer vidrios, mediante un horno que derrite los elementos a grandes temperaturas. La profesora explica que en los tiempos económicos actuales resulta difícil persistir en este arte, ya que  la técnica del vitró conlleva insumos y pigmentos a precio dólar. Por suerte, los tres hornos necesarios para la realización los tiene desde hace ya bastante tiempo, cuando decidió realizar en esa inversión, y además según cuenta, el taller está funcionando muy bien y con muchas personas interesadas. “Los argentinos sacamos cosas de la galera, nos acomodamos, seguimos creando y reciclamos”, dijo la artista, cuando expresó que también trata de no aumentar la cuota para que sus alumnas y ella no dejen este espacio.

Entre las técnicas que enseña a sus alumnas, una de ellas es la que tiene la marca propia de la familia. La inventó junto a su hijo, y según explica Castelletti pueden existir cosas parecidas pero nada como esto. “El ‘cristal rock’ es una técnica a base de cristal de roca. Se trabaja con espátula y sin horno, lo que es una ventaja. Se puede pegar sobre cualquier superficie, y se puede dar volumen y color. Además, soporta la intemperie, por ejemplo uno puede hacer una mariposa de vitró en una superficie como madera, telgopor, etc, y luego colocarla en el jardín”, explicó la tallerista. El nombre se lo pusieron debido a que una vez que se seca queda duro como una roca. Si bien la vitrofusión ocupa el mayor tiempo del taller, dedica una parte del tiempo a esta experiencia nueva. También destaca que una vez que se aprende el cristal rock, lo bueno es que se puede hacer en la casa propia, sin necesidad de depender de un horno o de ir al taller.

Una de las noticias que tiene para septiembre es que tuvieron la propuesta de  tener un espacio en la Fiesta de la Flor, cedido por la municipalidad. Para esto, armaron una cooperativa con las alumnas para comenzar con las producciones de vitró, y asi estar en las ferias de fechas claves. Para noviembre, el otro plan del taller es la muestra anual, que la realizarán en el Museo Campliglia de la calle Mitre al 700, entre Cesar Díaz y Estrada. La temática planteada para este año es “algo nuevo, algo usado”, la cual describe como la intervención del vidrio sobre lo que se piensa que ya no sirve.

El reciclado esta siempre en la mente de la profesora, ya que le gusta transformar aquello que estaba destinado a perecer. Inclusive, ella pide que cuando a alguien se le rompe un ventanal, o una puerta blindex, no lo tiren, sino que se comuniquen con ella, para poder reutilizarlo. Por esto mismo, dejó su contacto de teléfono: 011 15 57505777. Además, recibe consultas sobre el taller para quien esté interesado/a.

A %d blogueros les gusta esto: