Teatro ciego llegó a Escobar

En el formato de una fábula infantil: “Mi amiga la Oscuridad”. Se trata de un espectáculo para toda la familia, que se presenta  en el Teatro Tomás Seminari.

La obra dura aproximadamente 50 minutos, donde se va desarrollando la historia, incluyendo a los presentes. En dialogo con Facundo y Cesar, integrantes del elenco de la obra, nos explican: “Es la única obra de teatro ciego que usa vestuario, algunos con luces, y  trabajan en el escenario 6 personajes”. La obra nació en 2013. Actualmente la realizan funciones en Capital Federal y fue llevada a varias provincias. Ahora llego a Escobar, para disfrute de chicos y grandes durante esta temporada de vacaciones de invierno.

La primer función fue ayer viernes , con excelente éxito y estará nuevamente hoy  sábado y mañana domingo, y luego se repetirá la próxima semana, siempre con  funciones a las 15 y a las 17 horas.

 “Mi amiga la Oscuridad, cuenta la historia de dos personajes, que son Claridad y Oscuridad, que son hermanas. Cuando llega Claridad obviamente hay luz, y cuando llega Oscuridad, no se ve nada”.

A diferencia de otros espectáculos de teatro ciego, a éste la gente ingresa a la sala con luz y luego, de a poco, a través de juegos y disfraces con maquillajes luminosos, van llegando de a poco a la oscuridad, para que sea más placentero para los niños. “Allí empieza otra parte de la obra, que es con Positivin y Necius, que son como dos duendes que ayudan y trabajan con Oscuridad y Claridad. Allí, el conflicto es que Necius todavía le tiene miedo a la oscuridad, y no sabe imaginar. Entonces, la idea es ir transitando algunas aventuras y que mediante ellas, y con la ayuda de los chicos, Necius pueda imaginar y amigarse con la Oscuridad”- dicen los protagonistas y explican que de esa manera, intentan que los chicos que asisten también le pierdan el miedo a la oscuridad. “Queremos que  puedan transitarlo de manera relajada y, a su vez, desarrollen su imaginación. “Nos acostumbran a tenerle miedo a todo lo que no conocemos. Entonces, la oscuridad guarda cosas desconocidas. Y no es algo etario, sino que es más bien social. Y en estas épocas, estamos tan acostumbrados a relacionarnos desde la visión, claramente al estar vos en la oscuridad, todo pasa a ser desconocido. Lo que planteamos, es que también tenemos  otros sentidos que te pueden permitir reconocer y descubrir, y disfrutar cosas sin la necesidad de estar viéndolo si o si”.

“Jugamos con esto de los sentidos, porque como a Necius le cuesta imaginar, y todo lo que vive lo vive a través de la visión, entonces se lo lleva de la mano de Positivin y Oscuridad, a diversos lugares que tienen interacción con el público y con los sentidos, como el aroma, el tacto, el olfato y el gusto”.

A los niños que asisten, les colocan “una pulserita de poder” con luz, que los va a “proteger en toda su estadía en la oscuridad”. Más allá de ello, hay un asistente durante la obra para ayudar a quien desee o necesite salir, o si alguien se siente incómodo, por ejemplo.

El espectáculo se trata, sin lugar a dudas, de un verdadero desafío para los actores, que se aprenden la letra de la obra y luego se mueven con determinadas pautas, e incluso con la intervención del público. Todos inmersos en la oscuridad. Sobre eso explican que “más al final, planteamos una interacción directa con los chicos, donde ellos nos cuentan qué se imaginan, y todos quieren participar”.

La cita es en Teatro Seminari- Cine Italia, ubicado en Mitre 451, de la ciudad de Belén.

A %d blogueros les gusta esto: