CAMILO CARABAJAL: Metapeña y movida folklórica en Maschwitz

Fusionan folklore con otros estilos musicales, con el bombo legüero como instrumento característico. El ciclo de verano ya terminó, pero prometen volver al Bondi con talleres y nuevas propuestas.

 

Más allá de la peña, más allá del folklore, del bombo, del ritmo y de la música, ellos encontraron un lugar. Luego de una seguidilla de exitosas presentaciones en el Centro Cultural El Bondi, la peña de Metabombo hizo su cierre de ciclo de manera triunfal con la participación de grandes artistas (la arpista Sonia Álvarez, Gretel Toloza, Tremor, y la invitada sorpresa, Carolina Peleritti), todo en un aura de folklore, peña y ritmo autóctono.

Aquel día, el sábado 24 de febrero, festejó además su cumpleaños el mentor de toda esta movida, Camilo Carabajal, quien encontró en el centro cultural de Maschwitz un espacio en donde poder desplegar y fusionar sus distintas pasiones. Actualmente lleva adelante estas actividades con la producción de Anselmo Gastón y Flecha Volando.

Descendiente de la destacada familia de músicos santiagueños, hace poco más de tres años que Camilo se cansó del ajetreado ritmo de la capital y decidió venir a vivir a Ingeniero Maschwitz.

“Me gusta la naturaleza. Sigo estando cerca, de alguna manera, de la ciudad, pero también lo suficientemente lejos para sentir la diferencia”, explicó, en entrevista con El Diario de Escobar.

Una vez instalado en estos pagos, el encuentro y la afinidad con la gran familia del Centro Cultural el Bondi se volvieron inevitables.

“Me encanta el lugar, me siento muy cómodo. Me recuerda mucho a La Catedral Club, en el barrio de Almagro, un lugar donde durante ocho años hicimos una peña totalmente acústica. Cuando vine acá y vi El Bondi dije ‘este es mi nuevo lugar’. Estamos en la misma, pujamos para el mismo lado, nos gusta la sorpresa, motivar a la gente, que despierte y comparta, que se dé cuenta de que acá estamos nosotros, que también hacemos cosas por la comunidad, en este caso de Maschwitz, y por todos lados vamos defendiendo la identidad cultural, nuestro folklore. No parecemos ser muy gauchos, pero lo llevamos adentro”.

Si bien la última peña del ciclo de verano se hizo el sábado, prometen volver el tercer martes y tercer domingo de cada mes por la tarde, con un taller de bombo legüero para toda la familia.

Carabajal también agradeció a Cultura de la Municipalidad de Escobar por convocarlo para diversas actividades y brindarle distintas oportunidades. “Estamos muy contentos, y esperemos que lleguen cosas mejores. Desde la Secretaría de Cultura de la Municipalidad ya nos abrieron los brazos. Esto recién empieza”, terminó.

Proyectos musicales

En el año 2009, Camilo fue convocado por la Presidencia de la Nación para formar parte de la fiesta del Bicentenario con Metabombo (tal era el nombre que tenía en ese momento su taller de percusión). “Junté unos 60 percusionistas, entre hombres y mujeres. Hicimos ese show el 25 de mayo 2010 y a partir de ahí dije ‘esto tiene que continuar’. Es algo diferente lo que hacemos, no en lo musical, sino más bien en actitud. Generalmente el bombisto se para en la parte de atrás del escenario, y nosotros estamos adelante. Yo viví siempre del folklore y elegí el bombo justamente por la energía que tiene, lo que transmite, y porque se le vinculan muchas cosas más. Hacemos una fusión, todo el tiempo, y no hay límite. Metabombo es una banda como para hacer shows de alto impacto, es súper visual”, narró, destacando una de sus últimas grandes actuaciones, nada menos que durante la gala del G20, como banda invitada. “Agradezco a Gustavo Mozi, director del CCK, que fue la cabeza de la movida. Fue increíble, y más frente a ese público, que no sé si alguna vez se habrán juntado los 20 para escuchar música argentina”.

Paralelamente, años atrás Camilio había inaugurado un espacio musical conocido como la Peña Eléctrica, y buscaba grupos disidentes, cuyo estilo no terminara de encajar del todo en la escena folklórica tradicional. Así se topó con Leo Martinelli, que tenía su banda, Tremor, desde el año 2001. “Me encantó. Tenía mucha electrónica. Me invitaron a tocar un par de temas y así empezamos a armar un show. Empezamos en 2006 como un trío, se sumó el tecladista Gerardo Farez, que también se mudó a Maschwitz y ahora es un nuevo vecino del Partido de Escobar. En 2009 fuimos seleccionados por un festival internacional para tocar en Alemania, y ahí empezó todo. Hicimos muchas giras internacionales, tocamos más afuera que en la Argentina. En Europa estuvimos unas siete veces, tocamos en las ciudades más grandes de Francia, España, Bélgica, Dinamarca, Suecia… También hicimos gira por Estados Unidos y Canadá. Tenemos seis discos de estudio y estamos grabando uno nuevo”, contó.

 

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