Caso Yanina Miranda: Familiares de Monjes aseguran que es inocente

Juan y Claudia Monjes, padre y hermana del joven acusado de prender fuego a su pareja  a fines del año pasado, visitaron las oficinas de este matutino solicitando que se profundice la investigación del caso y se tome testimonio a todos los que estaban presentes el fatídico día.

El trágico hecho ocurrió el 26 de noviembre del año anterior en una habitación de la vivienda de calle Florentino Ameghino al 100, entre Génova y Aguado, en el barrio Villa Bourdet de Belén de Escobar.

“Estaban prácticamente separados, pero viviendo en la misma casa. Él permanecía allí por la hija de ambos, de 7 años, Morena…”  “Esa noche ella se enojó porque quería que él no se fuera con los amigos. Siempre discutían por lo mismo. Pero estaban por salir todos juntos. Morena se estaba bañando y Karen, la hija de ella estaba escuchando la discusión. La puerta del dormitorio estaba cerrada con llave porque Yanina siempre la cerraba para que él no se fuera y la dejase hablando sola. En un momento, Karen escucha que mi hermano le gritó “llamá a la policía que tu madre se roció con alcohol”. Yo estoy segura de que él no creyó que ella se fuera a prender fuego, realmente. Nos dijo que jugaba con el encendedor y giraba la piedrita pero que en un momento salió la llama y comenzó a incendiarse el puño del sweater que tenía. Se lo quiso apagar con la otra mano y fue peor, la llama le agarró la cara y el pecho”- relató Claudia.

Cabe recordar que el informe dado oportunamente a la llegada de policía y de la ambulancia, daban cuenta de que la joven ya había salido por sus propios medios de la habitación y llegado a la vereda donde fue socorrida por su pareja y un matrimonio vecino que ayudaron a apagar las llamas. Desde que ingresó en terapia intensiva del hospital Erill los facultativos habían informado que las posibilidades de sobrevivir eran pocas. A pesar del esfuerzo del personal médico, Yanina (30) falleció a los 6 días, por las lesiones que el humo y el fuego provocaron en sus vías respiratorias.

Si bien Monjes (29) había sido detenido, al día siguiente el Juzgado de Garantías Nº 3 dispuso su liberación por no existir pruebas suficientes de su presunta culpabilidad. Pero, tras las marchas organizadas por la familia de la joven mujer,  la justicia volvió a solicitar la detención  y aun permanece alojado en el Penal de Campana desde el 6 de diciembre.

El juez Luciano Marino, que en un primer momento había rechazado el pedido de detención elevado por el fiscal Christian Fabio, revisó su postura a medida que al expediente judicial se fueron incorporando nuevos elementos probatorios que reforzaron de manera contundente los “débiles indicios” iniciales sobre un caso de femicidio. Cabe recordar que un amigo de la víctima reveló ante el magistrado que, poco antes de la trágica discusión con Monjes, tuvo una conversación con ella, a través de un chat de WhatsApp, donde él le contó un problema personal y ella le dio cálidas palabras de aliento y también le confió que esa misma noche iba a hablar con Monjes para pedirle “que se fuera de su casa”. Fue entonces que el fiscal Christian Fabio, de la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Violencia de Género, pidió la detención de Juan Carlos Monjes por considerarlo autor de las lesiones que finalmente derivaron en la muerte de Yanina Miranda.

Sin embargo, para el padre y la hermana del imputado la justicia sigue sin tener en cuenta testimonios fundamentales al momento de intentar esclarecer el hecho. “Esa noche también estaba en la casa Iara (12), que es hija de él y escuchó cuando su padre dijo “Karen llamá a la policía que tu mamá se tiró alcohol”. Está el testimonio de la vecina y del marido, del ambulanciero, de la médica y todos los que escucharon que Yanina le pedía perdón a mi hermano “por lo que había hecho”.

Oportunamente, el Juez Luciano Marino contó con el testimonio de dos mujeres que declararon en la causa, ante quienes Miranda se autoinculpó. Una de ellas es su vecina, Pamela Fretes y su esposo, quien la auxilió con el cuerpo envuelto en llamas: “Yo le avisé que lo iba a hacer”, le dijo. El otro testimonio es el de la médica que la asistió al llegar al hospital Erill, quien determinó en ese momento que las lesiones fueron “autoinfligidas, con fuego directo, utilizando alcohol como acelerante”, atento a los “propios dichos de la paciente”. A la vez, la hija mayor de la víctima también relató el día de los hechos que su madre se había prendido fuego. “Necesitamos que el juez vuelva a llamar a los testigos y que sume los otros testimonios que aún no aparecen en la causa”.

En cuanto a la actual situación de su hijo, Juan expresó: “Está esperando justicia. Está tranquilo y paciente. El que tiene la conciencia tranquila solo espera que la verdad salga a la luz”.

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