Denuncian por abuso al médico pediatra Alberto Cirulnik 

Tres víctimas de abuso denunciaron al pediatra en los medios nacionales y esto provocó que más de 20 víctimas se sumaran y animaran a contar lo que vivieron. Una de las primeras es vecina de Belén y narró  la terrible experiencia para El Diario de Escobar. Hoy impulsa a otros escobarenses a hacer lo mismo.

La difusión de la denuncia que publicó TN.com.ar, y la imagen de  Cirulnik despertaron, en personas de distintas edades, una reacción en cadena y aparecieron testimonios de hoy hombres y mujeres que  habían sido abusados, cuando eran chicos, por ese profesional. Entre ellos el de la vecina y profesora de danza y gimnasia Mariana López.

“En 1978, cuando yo tenía 10 años, fui con mi mamá a la salita de primeros auxilios que estaba frente a la plaza, porque tenía mucha fiebre y me dolía la garganta. Me atendió el médico que estaba de guardia. Entramos al consultorio y este médico  le pide a mi mamá que me quite  la ropa. Luego de revisarme la garganta y los ganglios siguió por el resto del cuerpo, hasta que llegó a los genitales y me los revisó. Estuvo husmeando allí un largo rato, al punto que le dijo a mi mamá que me iba a hacer señorita en poco tiempo. No usaba guantes, me acuerdo perfectamente. Yo sentía frío, mucha vergüenza, y no entendía qué hacía. En un momento le dijo a mi mamá que esperara afuera y nos dejara solos… Entonces, empezó a hablar más pausado, a bajar el tono. Me preguntó si me tocaba, le dije que no. Pero era como si no escuchaba y  me seguía preguntando: “¿Y cuántas veces por día lo haces?”. “No, yo no hago eso”, le dije y él insistía. “¿Y qué sentís cuando lo haces?”, Yo le seguí  diciendo que no lo hacia, y recién  después de un rato me dijo que me vistiera, mientras llamó a mi mamá y terminó recetándome algo para para las anginas”.

Mariana recuerda y se quiebra por momentos. Hace un esfuerzo y continúa. “Nunca le conté a nadie. Cuando egresé de la secundaria, y para poder costearme los estudios de danza y gimnasia, empecé a trabajar en el Hospital Erill, en la farmacia. Y allí lo volví  a encontrar. Entonces pude conocer el nombre y apellido de ese médico que me había tocado de más y dicho esas cosas. Como su presencia me angustiaba, traté de evitarlo todo el tiempo. Obviamente él nunca me reconoció pero yo no pude olvidarme,  porque un chico no se olvida de la cara de un adulto, y más cuando pasan cosas que no corresponden”.

Hace unas semanas atrás su esposo la llamó para que viera una nota de un pediatra abusador que estaba sacando TN. Enseguida reconoció esa cara y empezó a  llorar y gritar. “Es él, es él”, decía mientras su esposo no entendía nada. Entonces le contó todo. “También fui de mi mamá y se lo conté después de 40 años.  Los que piensan mal, los que dicen por qué una lo cuenta después de tanto tiempo, son gente que no ha pasado por nada que se le parezca. Es muy difícil. Al principio porque dudaba, primero creí que era natural, que era el médico pediatra que me tenía que curar. Después pensaba si yo no habría hecho algo, para que el actuara así, pero yo era una nena. Tenía 10 años y un cuerpito que parecía de 7… Por eso quiero decirles a los papás que tengan cuidado. Que no los dejen nunca en el consultorio, de ningún médico, y que les enseñen de chiquitos que es lo que esta bien y que esta mal. Hasta donde si y hasta donde no. Porque casos así no solo se da en un consultorio medico. Que sepan, que no ignoren, para poder defenderse”.

Mariana López pudo hablar, pudo ponerlo en palabras y además del informe de la prensa  publicó su historia en Facebook. “No hubo una sola persona que me dijera que no me creía. Se comunicaron muchos médicos del hospital, compañeros, estaban sorprendidos de lo que fue capaz y nos decimos que también debió hacer lo mismo en el Hospital. Recibí mucha solidaridad porque esto no puede quedar impune. Porque después paso lo de los alumnos de dos colegios judíos donde trabajo. Tiene que hacerse justicia, tiene que ir preso. Este hombre sabía muy bien qué hacía. Ahora yo no tengo ni miedo ni vergüenza. Es un hijo de puta”.

Mariana está convencida que si Cirulnik mantuvo esta depravación desde antes que ella asistiera al consultorio y hasta hace unos años atrás debe haber muchas otras victimas. Por eso desde su cuenta de Facebook, y desde este matutino, dice: “Me dirijo a vos, que también fuiste víctima de abuso por el supuesto pediatra de la Sala de Primeros Auxilios y/o del Hospital Dr. Enrique Erill, de Belén de Escobar, Dr. Alberto Cirulnik, contactate con dariochuar@gmailcom,  o conmigo: mariana.gym@gmail.com. 011 6894 7908. Sé que somos muchos en Escobar. La unión hace la fuerza. Animate a dar tu testimonio por privado y a liberarte de tanta angustia contenida. ¡No estamos solos! Estamos con vos”.

Ya hay alrededor de 30 casos detectados y denunciados. Pacientes de su consultorio particular,  hijos de amigos, egresados de las escuelas de la comunidad judía y ahora ya tres casos detectados en Escobar. Algunos de ellos se han reunido con los querellantes. Otros, viven en el exteriorestán radicados en Estados Unidos, México e Israel. Las victimas del trato abusivo, manoseo y hasta violación hoy tienen entre 20 y 55 años. Pero puede haber muchas más. Quizás algunos recientes, niños que ahora son adolescentes.

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