Héctor Echague “Que no decaiga, la onda la pones vos”

El “turco” es un personaje divertido, amiguero y adorable. Extrovertido y sin pelos en la lengua ha sabido cosechar amistades por donde ha pasado. Locutor nacional, vendedor freelance,  vive en pareja hace 24 años y es padre a tiempo completo. Entre una infinidad de amigos también tiene a Toto. Su inseparable perro.

Nació en Lomas de Zamora, el 17 de noviembre de1967.  Hijo único de Berta y Vicente llega a Escobar al año de vida. La familia se radica en Maschwitz, en el barrio Las acacias, en la misma casa que Héctor aun conserva. “Era el mal criado y play boy de la familia” (dice riendo).

Asistió al colegio Belgrano de Escobar y al colegio José Hernández de Ballester y el Emilio Lamarca, de Belgrano… “Me echaban de todos lados, porque era demasiado bueno. Pero igual me recibí” (dice mientras ríe).

Héctor era el clásico “pibe bolichero” Conocía todas las discos, se compraba ropa cada fin de semana e Iba a bailar a Tía Pola, Casa Pueblo, en Pilar, Bwana Live, Airport … “Me encanta divertirme y pasarla bien, a pesar de todas las piedras que aparezcan en el camino. Soy escorpiano (vuelve a reír). Mi  banda preferida era The Stray Cats , en voz y guitarra Brian  Setzer . Soy fanático -fanático. Hacían Rockabilly y música de los 60”.

 

Pero no todo fue divertimento. Porque desde chico tuvo que trabajar.

“Mi primer trabajo fue a los 10 años, marcando las canchas de futbol del Club Arenal. “Con cal (vuelve a reír) de ahí en mas hice de todo. Siempre trabajé”. Héctor es locutor nacional y vendedor nato. Trabajo vendiendo ropa para las firmas  Yve Saint Laurent y Christian Dior…actualmente trabaja con una inmobiliaria amiga.  El prefiere definirse como un  “freelance” o vendedor libre.

Hace ocho años comenzó con su programa “Que no decaiga, la honda la pones vos”. Entonces estaba atravesando un momento difícil de su vida. “Fue un momento personal y complicado. Me salió la frase esa y quedo grabada.  Entonces lo aplique a mi carrera de locución. Al programa lo empecé en Pinamar, luego lo hice en Dique Lujan,  luego en el Colectivo Cultural y desde hace unos años en Radio Líder en la 98.9” (Los sábados de 19 a 22 horas). Su programa goza de una particular audiencia variada, que va desde los más jóvenes, pasando por quienes gustan de la música de los 80, hasta el momento. Con una personalidad seductora  y carismática ha logrado cautivar a su público con anécdotas y recuerdos y los moviliza a través de preguntas y consignas siempre divertidas. “La música para mi es todo, yo me crié con música. Me encanta y trato de trasladárselo a la gente. La llevo en el alma como a mi profesión de locución, porque me gusta la comunicación. Siempre intento tener buena onda a pesar de todos los inconvenientes que todos tenemos. Lo bueno es que gracias a esta profesión tengo la posibilidad de poder, en tres horas, desconectar a la gente de esa realidad cotidiana.  Creo que me esta saliendo bien, o por lo menos intento que sea lo mejor posible (vuelve a sonreír).

Héctor siempre está rodeado de amigos. Con su espíritu jovial, hace de la amistad un culto y la conserva a través del tiempo, como el caso de “Pato” Zucarelli. “Somos amigos desde hace mas de 40 años”.

Y parece que los amigos no son la única relación que le dura. “A mi mujer la amo con el alma. Hace 24 años me puse de novio, nunca me case. Tuvimos a Danna (14) que es todo para mí. Creo que soy un buen padre. La turquita es lo mejor: En la escuela Promedio 8,39, escolta de la bandera… increíble. Le gusta leer, cosa increíble en los chicos de hoy. Me lo dice ella misma: “Te la hice fácil”. Vamos juntos a todos lados, al río, de vacaciones…es la mejor”

Como si tuviera poca gente conocida y con quien caminar, el “Turco” Echague se ha buscado desde hace 4 años un nuevo compañero de recorridas: su perro Toto.

“Es un rottweiler hermoso. Es mi compañero inseparable. Me acompaña a todas partes. Vamos a los bares siempre y ya lo quieren todos. Es un genio. Muy guardián. Tal cual dicen: el mejor amigo del hombre.”

Héctor recuerda el Maschwitz que conoció décadas atrás y lo compara con esta nueva ciudad: “me encanta porque aun conserva lugares tranquilos como mi barrio,  que sigue siendo igual y otra parte que avanzo ahora, que esta muy bueno porque genera un poco mas de movimiento para las nuevas generaciones. Lo bueno del progreso es que sea así y no solo una facilidad para los barrios privados. Por acá pasan muchos y te tiran encima las camionetas, muchas mujeres no saben manejar y hacen un par de estragos, por acá. Te pasan por arriba, se creen que son los dueños. Los turistas, que no son de acá, deben respetar un poco más. Igual no voy a ser yo quien los eduque”. 

Héctor dice no arrepentirse de nada en la vida y si tuvo un sueño, ya lo cumplió.

No me arrepiento de nada. Si volviera a nacer sería igual… En cuanto a mi sueño, mi sueño era andar con mi hija, mirar televisión, ver juntos los dibujitos… y ya lo cumplí”.

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