“Alguien tiene que haber visto lo que pasó”

La Justicia investiga a tres policías bonaerenses que iban en un auto de civil y serían los sospechosos de arrollar a un joven que circulaba en moto por Panamericana, hace dos años atrás. La familia busca testigos.

Jesús Dos Santos tenía 20 años y era técnico electromecánico. El jueves 23 de febrero de 2017 fue a una entrevista laboral en la planta de Toyota, en Escobar. Consiguió el trabajo y le dijeron que empezaba la semana siguiente. Cuando regresaba a su hogar, cerca de las 11 de la mañana, en el kilómetro 59 de la Panamericana lo atropelló un automóvil, cuyo conductor escapó.

Desde entonces la investigación apunta a tres policías de civil, una mujer y dos hombres que circulaban a bordo de un Volkswagen Gol negro. A dos años de la tragedia, la familia de Jesús busca testigos para esclarecer el caso.

Verónica Rojas, la mama de Jesús, dice que en un primer momento quisieron hacer pasar como que su hijo se había caído solo de la moto. Pero los peritos que analizaron la moto confirmaron que no se cayó solo, que lo chocaron de atrás.

En el punto de la Panamericana donde ocurrió todo no hay cámaras, pero sí las hay en otros tramos cercanos. Pero jamás pudieron conseguir las imágenes, que hubieran permitido reconstruir la secuencia previa y posterior al incidente. Sin embargo desde el primer momento existió una versión que aseguraba que a Jesús “lo había atropellado la policía”.

“Yo fui y se lo conté al fiscal, Gonzalo Ferreiros, de la Unidad Funcional de Instrucción N°5 de Escobar. Y él a través del servicio de rastreo satelital AVL ubicó en el lugar y en el horario del choque a un auto de la Policía bonaerense“, detalla Rojas. Según se determinó, ese auto -un Volkswagen Gol negro con patente HNI 750– redujo bruscamente la velocidad en el sitio del siniestro vial y después se fue. A partir de este descubrimiento, la investigación quedó en manos de Gendarmería” – explicó Verónica.

El auto de la Policía no era un patrullero, sino un coche de civil, donde viajaban tres agentes también de civil de la Delegación de Drogas Ilícitas de la DDI Zárate-Campana.  El que conducía tenía entonces 21 años. Según la madre del atropellado, las hojas de ese 23 de febrero del registro policial donde se asientan los horarios de ingreso y egreso de los agentes estaban alteradas.

Cabe recordar que cuando los policías fueron indagados declararon que Jesús los pasa y a los pocos metros ocurre el supuesto accidente. Los agentes reconocieron que aminoraron la marcha y miraron pero que no se3 detuvieron porque ya había una camioneta en el lugar. Más allá de la inexplicable falta de colaboración por parte de los efectivos que ni siquiera dieron aviso al 911, luego se supo que los agentes iban a hacia la ciudad de Matheu a buscar a una detenida para trasladarla. Interrogada la mujer recordó que el al subir noto que el auto estaba roto.

Hoy la familia de Jesús, que en este tiempo ya realizo dos cortes en Panamericana buscando justicia, hizo una marcha y hasta protagonizó una suelta de globos frente a la Municipalidad de Escobar, vuelve a recurrir a la sociedad para solicitarle que si fueron testigos del incidente se comuniquen con ella o a la fiscalía.

“Yo sé que el fiscal está trabajando muy bien, pero necesitamos testigos“, dice la mamá, y agrega: “Alguien tiene que haber visto lo que pasó”.

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