Condenaron a Pérez Corradi a siete años de prisión por el tráfico de efedrina

Tuvieron en cuenta su rol de arrepentido en la investigación. Luego del hallazgo de una “cocina” de drogas sintéticas en una casaquinta de Ingeniero Maschwitz, se transformó en una mega-causa que incluyó la investigación por el triple crimen ocurrido en General Rodríguez. Pérez Corradi era uno de los que proveía la efedrina para la elaboración de los estupefacientes.

 

 

El 17 de julio de 2008, en una casaquinta de Ingeniero Maschwitz, se descubrió un laboratorio de droga sintética donde se producían pastillas de metanfetaminas. Para elaborar dicho estupefaciente necesitaban efedrina, sustancia química que sería una de las causas que habrían motivado el triple crimen ocurrido en General Rodríguez, en agosto de ese mismo año.

En el marco de esta mega-causa, Ibar Pérez Corradi fue condenado ayer a siete años de prisión por el tráfico ilegal de 19 toneladas de efedrina que permitieron producir, entre 2004 y 2008, millones de drogas sintéticas.

Entre el 7 y el 13 de agosto de 2008, Martín y Cristian Lanatta y Víctor y Marcelo Schillaci secuestraron, torturaron y asesinaron a Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. El crimen dejó al descubierto la disputa por un gran negocio, la comercialización de efedrina, hasta ese momento muy poco controlado.

Ibar Esteban Pérez Corradi, asociado con Lanatta en Elvesta Argentina SA, y Forza competían entre sí para venderle ese precursor químico a Martínez Espinoza. En el “laboratorio” que el mexicano instaló en Ingeniero Maschwitz, los investigadores encontraron parte del lote N° 197.107. Esa efedrina la había adquirido González para revendérsela a Ribet.

El Triple Crimen de General Rodríguez provocó un infinidad de expedientes en juzgados federales. Martínez Espinoza, dueño del “laboratorio” de Ingeniero Maschwitz, fue condenado a 14 años de prisión. Segovia, su socio, a 16 años de prisión. Ribet, uno de sus proveedores, a 4 años y 3 meses. Ascona, a 4 años. Los dueños de FASA, también sentenciados.

El empresario detenido tras haber sido capturado en Paraguay, Ibar Pérez Corradi, ayer fue condenado a la pena de 7 años de prisión. Estaba acusado por la importación de 9.800 kilos a través de la firma Farmacéuticos Argentinos S.A., y luego otros 1.900 kilos a través de Guillermo Ascona.

La sustancia importada era desviada hacia bandas de narcotráfico para fabricar drogas sintéticas: fue así que la efedrina que ingresó al país entre 2004 y 2008 superó por lejos las cantidades necesarias para la industria farmacéutica.

Para comercializar la efedrina se utilizó la Droguería Masterfarm, la cual si bien se encontraba a nombre de Jorge Alberto Ochoa, éste sólo era un presto nombre que no tenía capacidad económica alguna y en cambio se comprobó que el verdadero dueño era Pérez Corradi.

Ésta es una de las tantas causas que tiene Pérez Corradi vinculada al tráfico ilegal de efedrina, ya que aún la investigación madre en la que están también implicados varios ex funcionarios no tiene fecha de debate.

El juicio estuvo a cargo del Tribunal Oral Federal 8, integrado por Nicolás Toselli, Sabrina Namer y Gabriela López, quienes dieron lectura de la sentencia tras dos meses de proceso oral.

 

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