Néstor Anderete: “Escobar es mi patria chica”

Néstor Anderete es el portero de la escuela secundaria General Belgrano. Es presidente del grupo de Socorristas Argentinos Voluntarios, SAV. Tras desatarse la guerra de Malvinas pidió reincorporarse al ejército. Un tumor lo dejo ciego y sus ganas de vivir le devolvieron la vista. 

 

Nació el 25 de julio de 1961 en la salita materna de Estrada y Asborno.  “Me trajo al mundo la doctora Capelo y la partera Aurora. Mi viejo Ángel José Alderete, primer gomero de Escobar y mi mamá Belia Eduviges Capeletti, ama de casa se conocían de un pueblo de Santa Fe, después cuando mi mamá enviudó lo conoció en Tigre a mi papá y con los años se vinieron a Escobar. Vivíamos en la esquina de 25 de Mayo y Colectora, una casa que quedaba en un triángulo. Allí estuve hasta los 7 años y luego nos mudamos a la calle Pampa, al costado de “Purina”.  Con los chicos del barrio agarrábamos un potrero y armábamos una cancha de fútbol”- dice sonriendo.

Néstor fue a la primaria en la escuela N° 1, José de San Martín. “Tuve de compañeros a Víctor Ponce, actual jefe de bomberos, a Alicia Traverso y Mirta World. La secundaria la hice en la academia Cervantes que estaba a la vuelta de la comisaría sobre la calle Alberdi.  Hace tres años logramos con otros compañeros  juntar a todos los que egresamos juntos hace 40 años.”

Néstor trabajó con el periodista Mario Stigliani, en tiempos de la radio por circuito cerrado. Era el cobrador. “Tenía 14 años y ya andaba casa por casa por todo Escobar. Durante la Fiesta de la Flor se colocaban los altavoces por la Tapia de Cruz, desde Rivadavia  hasta General Paz, y yo levantaba publicidad para ese evento. “

De joven no iba a ningún club pero realizaba deportes en el CEF, hoy Polideportivo Luis Monti. “Teníamos a Mondini de profesor. Y jugábamos al handball”

Néstor se caso a los 29 años, con Nélida, con ella tuvo dos hijos: Paula y Nicolás.  

Hace 15 años que esta como portero del Instituto General Belgrano. “Yo primero iba por pedido del Sr. Ferrari Marín. Hacía mantenimiento los fines de semana, un poco de todo.  Después me ofrece que sea el portero. Mi relación con los chicos es muy buena. Los chicos me dan la alegría. Algunos llegan tarde y hay que sacarles el cuaderno. A veces no entienden que solo cumplimos las directivas, otras veces podemos contemplar algunos casos. Lo importante es que saben que siempre estoy para ayudarlos.”

Al poco tiempo Néstor sintió que le faltaba algo. Quería ayudar aún más a la sociedad y encontró como hacerlo.

 

“Me anoté en la Escuela Argentina de Socorrismo. Tomé el curso y a los dos años, al ver que en Escobar no había nada sobre el tema decido junto a mis instructores armar una entidad. El grupo SAV, Socorristas Argentinos Voluntarios”. Javier Valiente es el coordinador, Carolina la secretaria y Néstor es el actual presidente.

“Solo quiero servir a la gente. No me importan los cargos. Mi padre me enseñó que hay que ayudar y ser humilde y es lo mismo que le enseño a mis hijos. Tenemos la premisa de no hablar de política, ni fútbol ni cosas que puedan enfrentarnos”. El grupo SAV fue la primera entidad que tuvo perros de búsqueda en Escobar. “Los perros entraron hace 6 años y es maravilloso el entrenamiento. Están a cargo de Javier y Carolina” – dice con orgullo.

Está separado desde hace 5 años. Su hija Paula lo ha hecho abuelo y esa es una de sus mayores alegrías. “Mi nieto Tomás es el pedazo de cielo que tengo en mi vida. También mi yerno, Sebastián que es parte de mi familia actual.  Mis hijos son mi orgullo. Están avanzando y saliendo adelante solos”.

 

Hace 6 años padece una enfermedad, que al comienzo parecía un glaucoma. “Me hicieron todos los estudios en el Santa Lucía y descubren que tenía un tumor en la hipófisis. Había que sacarlo porque estaba creciendo. Igual me operaba y volvía a crecer. Pase por cuatro cirugías más. Una por año.  Me declararon ceguera total. Me dijeron que no volvería a ver. La última vez que fui a operarme porque se había hecho una necrosis en el hueso, me dijeron: Te hago un toilette, pero el hueso no te voy a tocar, porque la vista no la recuperas más”… “Cuando salgo de terapia, estaba como confundido. Me parecía ver la sala donde me encontraba. Pero podía ser mi imaginación porque yo ya conocía el lugar. Al rato entra mi hija a verme y yo le describí el color de la ropa que tenia puesta. Entonces supe que veía de nuevo.” 

En el año 1982, apenas sale del servicio militar, se desata la guerra de Malvinas. De inmediato se presenta para ser reincorporado de manera voluntaria. “Me dejan del lado del continente. Logística, en Rio Grande. Yo a Escobar le digo mi patria chica.  Voy a defenderla hasta que el de arriba me llame. Quiero mucho a Escobar y su gente. A veces extraño sus calles de tierra, y que nos conocíamos todos. Todos nos saludábamos. Ahora hay muchos edificios, mucha gente nueva y no nos conocemos. Igual es hermosa. Yo quiero agradecer a todos los del colegio General Belgrano. A mis compañeros de portería, administración, preceptores, docentes, directivos, miembros de cooperadora. Somos un gran equipo que siempre sigue adelante”. 

 

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