Se jubiló Teresita Spoltore y le rindieron homenaje

“No hay arte en el mundo comparable a la tarea de educar a un niño pequeño”, frase célebre de la que hasta el viernes pasado supo estar a la cabeza del Jardín de Infantes N° 901, “Merceditas de San Martín” de la localidad de Belén de Escobar.

 

Con una amplia trayectoria profesional detrás, Teresita Spoltore se despidió luego de 48 años al servicio de la institución, tras haber pasado por los cargos de docente, preceptora, vicedirectora, y finalmente directora.

En su honor, se organizó un acto de despedida en el establecimiento, profundamente cargado de emociones, que contó con la participación de ex compañeras, personal retirado, familias, autoridades, y toda la comunidad educativa en general del Jardín N° 901.

“Tu granito de arena contribuyó para que todos tus alumnos construyeran un proyecto de vida y que seguramente en un rinconcito de su corazón se acordarán de su maestra que los ayudó a crecer como personas sensibles y solidarias. Siempre te recordaremos por las ganas y el empeño que ponías para hacer las cosas. Gracias por ser una persona honesta y trabajadora. Ahora es tiempo de descansar. Disfrutá mucho de este nuevo período que se viene en tu vida y gozá del tiempo libre que tengas. No estés triste, alegrate de lo afortunada que fuiste en esta profesión, porque no hay mayor placer que el trabajo bien hecho”, fueron las palabras que le dedicó la institución a la educadora durante la ceremonia.

“Nos has brindado tanta sabiduría de tu propia experiencia, que es nuestro mayor deseo poder, aunque sea un pedacito de tanta enseñanza que nos dejaste, transmitirlo y perpetuarlo en el tiempo… Para nosotros sos de esas maestras que están en extinción. Sí, aunque suene raro, ya no quedan muchas. Como vos decís siempre “lo que prima son los niños”, y debemos, ante todo, hacer valer y respetar sus derechos. También destacamos tu enorme empatía, era tu característica esencial escuchar y ponerte en el lugar del otro. Por esto y por tanto más es que nunca te vamos a olvidar”. 

Tras el acto protocolar, el festejo continuó puertas adentro del establecimiento. “Tere” pudo seguir disfrutando en compañía de sus íntimos, en una velada que transcurrió entre historias y anécdotas de toda una vida dedicada al servicio de la educación.

A %d blogueros les gusta esto: