Precaución ante modalidad delictiva

Tomó repercusión un hecho delictivo donde ladrones utilizan inhibidores de alarmas para sustraer elementos de valor del interior de vehículos.  Estos dispositivos electrónicos son de corto alcance, de manera tal que los ladrones deben estar cerca del automóvil para bloquearlas y lograr impedir que las mismas se activen.

 

Los aparatos emisores inhabilitan el cierre centralizado de las unidades que están estacionadas y con el motor apagado. Los delitos ya advertidos ocurrieron tanto en playas de estacionamiento, como en cualquier parte de la vía pública.

Si bien en la mayoría de los casos detectados los malvivientes solo abrieron el vehículo y sustrajeron bienes de su interior, no se descarta que se hayan podido dar otros casos que terminen en el robo del automotor.
Estos casos se están dando con frecuencia en CABA y algunos puntos del Conurbano pero resulta necesario que los vecinos estén alertas y tomen algunas precauciones. Se repiten frecuentemente en los estacionamientos de centros comerciales e incluso en playas de expendio de combustibles, cuando los conductores dejan el auto cargando e ingresan a un drugstore.

Como el inhibidor bloquea la señal del control remoto cuando el propietario baja del vehículo y coloca la alarma en realidad la está desactivando. Sería sumamente positivo que los conductores no realicen esta maniobra de manera automática y sin observar que las trabas efectivamente queden bajas e incluso los faroles lumínicos que cuando el sistema actúa correctamente solo se encienden una vez y al desactivar la alarma son dos pulsaciones de luz. Si la víctima no está atenta y no advierte que no se produjo el sonido correspondiente a la activación, el automotor queda abierto. Por lo tanto una de la precaucione a tener en cuenta es que si el conductor advierte que la alarma no se activa, puede optar por el cierre manual del vehículo con la llave en la cerradura de la puerta delantera.

Cabe aclarar que estos dispositivos son de difícil acceso para el público en general ya que no se venden en el mercado, e incluso son muy costosos para un arrebatador común, por lo que se deduce que aquellos que los operan en su mayoría pertenecen a bandas que roban autos de alta gama. Sin embargo ya se han denunciado varios casos detectados por las cámaras de seguridad que dan cuenta de delincuentes ingresando rápidamente a los vehículos para luego huir con el botín de bienes personales sustraídos.
Las autoridades de seguridad han solicitado a los vecinos estar alerta y si alguien observa a una persona en actitud sospechosa de inmediato aviso al 911.

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